Esta mesera Parecía No Tener Corazón

ATENCION: A NUESTROS LECTORES, ESTAMOS HACIENDO CAMBIOS EN ESTA PAGINA, GRACIAS POR SU PACIENCIA. SI TU ENCUENTRAS ARTICULOS O IMAGENES QUE NO DEBEN DE ESTAR EN ESTE SITIO WEB O NO SON APROPIADOS PARA LA FAMILIA, POR FAVOR, ENVIANOS ENLACE A contacto@diosesbueno.com

Tener una vida tranquila, trabajar en un restaurante, café o cualquier empleo de atención al público, servirle a la gente y ser un buen anfitrión… es una de las cosas que los mesoneros experimentan en su trabajo. Pero también, a menudo se encuentran con personas que intentan darle un mal día a todo aquel que se le atraviese.

Un ejemplo claro se representa en el cine, donde el actor Jack Nicholson representó a un gruñón y con problemas de obsesión compulsiva en la película << Mejor… imposible >> Este ejemplo podría ser una exageración, ya que el personaje que representó el fantástico actor Nicholson, fue uno de diez caso extraños en cuanto a comportamiento humano se refiere. Pero una mesera o un camarero, pueden toparse con personajes así, y tratando de sobrellevarlos para que queden satisfechos y no regalen un mal día, no se percatan de la esencia de esas personas. Que a ciencia cierta, explican debajo de esa testarudez y malas pulgas, a seres increíbles, genios o eruditos. Incluso, artistas.

A Melina Salazar le ocurrió algo parecido. Pero de una forma muy curiosa. Y esta historia ha dado la vuelta al mundo y llegado a miles de corazones por la sorpresa.

Walter Swords

Ella trabaja en el restaurante Luby’s ubicado en Texas, Estados Unidos. Donde se encontró a Walter Swords apodado “Buck”, quien no paraba de quejarse por cualquier cosa que alguien hiciera, que sucediera en el restaurante o cualquier eventualidad que Melina protagonizara. Sin embargo, con mucho aguante, profesionalidad y dedicación, ella mostró en todo momento una eterna sonrisa y buen humor.

Cuando Buck entraba al restaurante, todos los mesoneros se habrían en banda para no tener que atenderlo. Así que Salazar era la anfitriona recurrente del “Cascarrabias” de Walter.

Walter Swords tenía una petición única y para Melina, no era nada fácil pero lo cumplía a rajatabla; y así, lo complacía. Él pedía muchas cosas, pero la más particular era que la comida debía estar muy caliente. Demasiado caliente y así, Melina siempre llevaba su plato a la mesa.

melina

A través del tiempo, para Melina Walter se convirtió en alguien un tanto especial. Ella lo veía entrar en el restaurante y sabía que debía comenzar el reto de hacerlo sentir bien. Comida caliente, todo a la perfección como él lo pedía. En ese entonces, ella y los demás trabajadores se enteraron de que Swords era un veterano de guerra de 89 años de edad. Protagonista de la Segunda Guerra Mundial. Salazar pensó en alguna oportunidad, si fueron esos terribles episodios vividos en su juventud, los que lo convirtieron en un hombre amargado y quejumbroso. Pero lo importante no era pensar en las razones. Sino, atenderlo para que todo estuviese en paz.

De repente, de la noche a la mañana, Walter dejó de acudir al restaurante. Melina se extrañó pero en su cabeza, pensaba que quizás el restaurante ya no era suficiente para complacerlo, o que había caído enfermo. También pensó en una muerte cercana, ya que su edad era avanzada. Pero no supo la razón hasta que varios días después, lo descubrió en los obituarios del periódico local: Walter Swords había fallecido.

Melina sintió pena por no haber asistido al sepelio. Quizás podría haber conocido a su familia. Sin embargo, toda la noticia no quedó ahí. Porque, en las navidades del año 2008, la camarera benevolente del Luby’s había recibido una sorpresa del tamaño de Texas: los abogados y albaceas de Walter le anunciaron que era la principal benefactora de una herencia. ¿Y de qué manos había salido tal regalo decembrino? Pues, nada más ni nada menos que de Walter “Buck” Swords, el gruñón y veterano de guerra que siempre intentó amargarle los días con su presencia.

auto

Melina no podía creer el enorme corazón de aquel hombre tan sombrío. En agradecimiento a un excelente trato e impecable labor para con él, Buck le ha dejado la cantidad de 50 mil dólares y un vehículo. ¿Una propina generosa? Pues, su historia se vislumbra en los medios locales donde Salazar comenta con una enorme agradecimiento y sorpresivo rostro, su experiencia.

Mira esta conferencia acerca de Dios y ciencia: Si tienes intención de aprender, entenderás lo que este cientfico dice.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

Facebook Auto Publish Powered By : XYZScripts.com