Visitó Una Barbería y Acabó Con Una Terrible Enfermedad

Este mal podría dejarlo sordo, pero su seguro médico no cubre nada porque dice que es algo “ESTÉTICO”.

Un terrible caso de queloides.

La pesadilla de Keith Crowell comenzó hace 12 años, cuando un impulso por verse bien le ha costado su salud. Crowel decidió visitar una barbería en vez de afeitarse en casa. Al sentarse y comenzar a cortar su barba enseguida notó que el barbero tenía manos temblorosas. No cuestionó al hombre y confiado, despejó toda duda y decidió continuar con su afeitada. Sin embargo, el barbero accidentalmente le provocó dos pequeños cortes bajo su mentón, los cuales lucían muy inofensivos, por lo que no le dio mucha importancia. Crowell nunca imaginó que estos pequeños cortes desarrollarían uno de los casos de queloides más severo que él haya visto. El crecimiento de tejido anormal en los pequeños cortes nunca se ha detenido y ha envuelto casi por completo su cuello.

En un principio, Crowell logró que su seguro médico cubriera gran parte de sus dos operaciones, en las cuales los cirujanos removieron casi 20 kilos (44.40 libras) de piel. Aun así, el crecimiento no se detiene. Esta cicatriz parece que tiene vida propia.

“Puede ser catastrófico. A veces me siento realmente mal. Solo quiero ser alguien normal”, expresa Crowell con gran frustración.

Por desgracia, su seguro médico se negó a cubrir más intervenciones, pues ahora las considera “estéticas”. Crowell ha tratado de explicarle la situación a su compañía de seguros, pero no ha podido convencerlos. “No es cosmético… Esta es mi vida. ¡Mi vida!”, agrega.

Ciertamente, su cicatriz se está tornando peligrosa, pues el exceso de tejido le dificulta la respiración. Crowell tampoco puede comer o dormir bien, y esta condición amenaza con hacerle perder sus oídos, pues está por cubrirlos por completo y posiblemente quede sordo.

Crowell ha sido operado varias veces.

Nace una esperanza para su terrible problema de queloides

Un médico de Nueva York, quien trabaja con tratamientos experimentales para los problemas en la piel, escuchó acerca de su caso y ofreció su ayuda. Pero aun con esta ayuda, Crowell sigue necesitando dinero para cubrir costos de estadía, viajes y cuidados posteriores a las cirugías. Por esta razón, él abrió un fondo de donaciones en GoFundMe, y confía en que las personas le ayuden y, sobre todo, declaró que cree que el Señor le ha dado esperanza y que su fe le ayudará a salir victorioso de esta situación.

¡Qué triste historia! Oremos por Keith Crowell.