7 Cosas que Dios no quiere que olvides cuando te sientas derrotado

¿Sientes que has fracasado? Dios quiere que no olvides esto

¿Sientes que has fracasado? Dios quiere que no olvides esto

Todos pasamos por momentos difíciles, pero hay ciertas cosas que debes tener presente cuando estés atravesando un trago amargo en la vida: Dios quiere que no olvides que Él tiene el control. Nosotros solemos perderlo, pero Él, no.

Si estás en una situación en la que piensas que nada ni nadie puede ayudarte, ¡detente! Porque no es por tu fuerza, Dios no quiere que olvides lo siguiente cuando te sientas derrotado:

1- Dios quiere que sepas que siempre estará contigo

Dios nunca te abandona, ni siquiera en los peores momentos.

“No temas, porque Yo estoy contigo; No te desalientes, porque Yo soy tu Dios. Te fortaleceré, ciertamente te ayudaré, Sí, te sostendré con la diestra de Mi justicia” (Isaías 41:10).

Dios sana las heridas de tu corazón

2- Dios quiere que sepas que él oye a sus hijos

La Biblia establece que toda persona es creación de Dios (Colosenses 1:16), pero que sólo aquellos que han nacido de nuevo son hijos de Dios (Juan 1:12; Juan 11:52; Romanos 8:16; 1 Juan 3:1-10).

Equivocadamente, la mayoría de las personas creen que todos somos hijos de Dios. No todos somos hijos de Dios, somos sus criaturas; pero nos convertimos en sus hijos cuando hacemos Su voluntad. Jesús lo dejó muy claro cuando dijo:

“Porque cualquiera que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ése es mi hermano y mi hermana y mi madre” (Mateo 12:50).

Gálatas 4:1-7, dice ” Lo que quiero decir es esto: Mientras el hijo es menor de edad, es igual a cualquier esclavo de la familia y depende de las personas que lo cuidan y le enseñan, hasta el día en que su padre le entrega sus propiedades y lo hace dueño de todo. 3 algo así pasaba con nosotros cuando todavía no conocíamos a Cristo: los espíritus que controlan el universo nos trataban como si fuéramos sus esclavos. 4 pero, cuando llegó el día señalado por Dios, él envió a su Hijo, que nació de una mujer y se sometió a la ley de los judíos. 5 Dios lo envió para liberar a todos los que teníamos que obedecer la ley, y luego nos adoptó como hijos suyos. 6 ahora, como ustedes son sus hijos, Dios ha enviado el Espíritu de su Hijo a vivir en ustedes. Por eso, cuando oramos a Dios, el Espíritu nos permite llamarlo: «Papá, querido Papá». 7 ustedes ya no son como los esclavos de cualquier familia, sino que son hijos de Dios. Y como son sus hijos, gracias a él tienen derecho a recibir su herencia.”.

Por tanto, si ya eres un hijo de Dios, Él te escuchará, puedes tener esa confianza.

Dios quiere que confíes en Él

  1. Dios quiere que la familia se mantenga unida

La familia, diseño divino. Al unirse en matrimonio las parejas sueñan con amar y ser amados, de vivir una vida juntos hasta que la muerte los separe; trabajar, tener hijos, disfrutar de todas las cosas lindas de la vida, enfrentar juntos las circunstancias de la vida y terminar viejitos, amándose y felices. Son precisamente esas “circunstancias de la vida” las que van venciendo a la pareja, hasta lograr que abandonen ese sueño que un día los unió, pues manejar conflictos no es fácil.

Lucha por tu familia. No permitas que el orgullo, el egoísmo o la falta de instrucción roben tu sueño de tener una familia estable. Busca ayuda adecuada a tiempo, y no te desesperes.

¡No te rindas! porque la familia también es el sueño de Dios. Clama al Señor para que te dé fortaleza y sabiduría. Ora con tu familia, pues la familia que ora unida permanece unida.

Del mismo modo, cuando surgen problemas en la familia de Dios, la Biblia dice:

“siempre humildes y amables, pacientes, tolerantes unos con otros en amor” (Efesios 4:2).

Si experimentas conflictos dentro de la iglesia con algún hermano en Cristo, recuerda Efesios 4:2.

no temas a ciertas prueba

4- Dios quiere que nos parezcamos a Cristo

Dios quiere que nos parezcamos a Cristo, pues Él es nuestra «marca», porque estamos siendo conformados a su imagen. “Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos”(Romanos 8:29).

Atraemos a otros a Cristo cuando nos vestimos de sus atributos, como misericordia, humildad, benignidad, mansedumbre, paciencia:

“12 Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia;

13 soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros”.

Por tanto, no temas a ciertas pruebas que son difíciles de superar, pero no imposibles.

“Ustedes no han pasado por ninguna prueba que no sea humanamente soportable. Y pueden ustedes confiar en Dios, que no los dejará sufrir pruebas más duras de lo que pueden soportar. Por el contrario, cuando llegue la prueba, Dios les dará también la manera de salir de ella, para que puedan soportarla” (1 Corintios 10:13).

Confiar en Dios es estar totalmente seguro

5- Dios quiere que confíes en Él

“Confiar en Dios es estar totalmente seguro de que uno va a recibir lo que espera. Es estar convencido de que algo existe, aun cuando no se pueda ver. 2 Dios aceptó a nuestros antepasados porque ellos confiaron en él. 3 y nosotros creemos que Dios creó el universo con una sola orden suya. Lo que ahora vemos fue hecho de cosas que no podían verse (hebreos 11).

6- Dios sana las heridas de tu corazón

Para el ser humano perdonar es muy difícil, ya que duele mucho un corazón herido. Sin embargo, Dios puede sanar las heridas de tu corazón.

“Sana a los quebrantados de corazón, y venda sus heridas” (Salmo 147:3).

sí es que, si tienes roto tu corazón, no importa la situación por la que estás pasando, Dios tiene quiere traerte sanidad.

El plan de Dios es mucho mejor

7- El plan de Dios es mucho mejor que los tuyos.

Aunque muchas veces no estés de acuerdo con lo que te está pasando, pues quizás pienses que es una situación inmerecida o injusta. Déjame decirte que el plan de Dios es mucho mejor.

El conoce tus entradas y salidas. Nadie mejor que Él conoce tu pasado, tu presente y tu futuro.

“6 Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.

7 Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús” (Filipenses 4:6-7).

guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús