Consejos para alcanzar el éxito.

Poniendo en práctica esto antes, durante y después de trazar metas, tener sueños, planificar la vida, tendrás mejores razones y motivaciones para alcanzar el éxito anhelado.

Sal de tu zona de confort.

No ocurre gran cosa cuando estamos en nuestra zona de confort. La gente suele decir: “Pero me preocupa mi seguridad”. Quien no se arriesga no gana.

Nunca te rindas.

Casi nada funciona la primera vez que se intenta. Solo porque no parece funcionar lo que estás haciendo, no significa que no lo hará. Si fuera fácil, todos lo harían.

Intenta hacerlo desde una perspectiva diferente, tal vez eso sea lo que necesites.

Cuando estás listo para renunciar piensa que talvez estás más cerca de lo que crees de alcanzar aquello por lo que tanto te has esforzado.

Toma las cosas un día a la vez.

No importa cuán difícil sea tu situación, puedes superarla si no miras demasiado lejos en el futuro y te centras en el momento presente. Puedes superar cualquier cosa un día a la vez.

Siempre muévete hacia adelante.

Nunca dejes de invertir. Nunca dejes de mejorar. Nunca dejes de hacer algo nuevo. En el momento en que dejas de mejorar comienzas a decaer.

Haz que tu meta principal sea ser mejor todos los días, aunque sea de alguna manera pequeña. Pequeñas mejoras diarias eventualmente resultan en enormes beneficios. Sobre esto de invertir, si yo te  dijera que tengo un secreto que te puede redituar de cientos de miles, a millones de dólares. ¿Cuanto me pagarias por el ?

Presta atención a tus competidores, pero presta más atención a lo que estás haciendo.

Que enredo. Por fin pues, no puedo estar como mi vecino que tiene la capacidad de mirar con un ojo para un lado y con el otro para el otro. Hay que enfocarnos en una cosa. Toma un tiempo cada día para revisar lo que hacen otros que compiten contra ti. Cuando mires a tus competidores, recuerda que todo se ve perfecto a distancia. Enfócate en lo que necesitas mejorar tu sin perder de vista a los demás.

Nunca esperes que la vida sea justa.

La vida no es justa. No esperes que todo marche de acuerdo al plan que te has trazado. Recuerda que habrán obstáculos en la vida, pero ello no debería detenerte.

Más bien en esos momentos es cuando debes de aprender la lección y tomar impulso para seguir avanzando.

No lo tomes demasiado en serio.

Relajate. Lo que sea que logremos en la vida se debe a que Dios así lo permite. Ninguno de nosotros tiene el control tanto como nos gusta pensar que lo tenemos. Haz tu parte, Dios hará la suya.

Siempre hay una razón para sonreír.

Encuéntrala. Después de todo, eres bendecido solo por estar vivo. La vida es corta. Agradece a Dios lo que pase en tu vida y solo sigue adelante.