Cosas Que No Debemos Hacer Cuando Estamos Tristes

La tristeza es, lamentablemente, parte de la vida humana. Todos en algún momento nos hemos sentido tristes o decaídos. La tristeza a veces puede ser tan penetrante que, aunque estemos rodeados de gente nos sentimos solos y apenados.

El rechazo, las mentiras, el engaño y el miedo pueden ser emociones que nos lleven a una profunda soledad y a una profunda aflicción. Perder un ser querido, terminar una relación, separarnos de nuestros amigos y nuestro país, pueden ser situaciones que nos catapulten en una gran soledad y, por ende, en una gran tristeza.

Somos solo humanos, y en el transcurso de nuestra vida experimentaremos emociones que pueden hacer que sintamos que se nos viene el mundo encima. Este mundo no es nuestro hogar, pero mientras estamos en él, existen maneras poco saludables de enfrentar la tristeza y la soledad y aquí te las explicamos para que así evites que la tristeza te gane la batalla.

Aislarse a sí mismo

Muchos de nosotros somos introvertidos y buscamos tener tiempo a solas para poder encontrarnos e interactuar mejor con nuestros amigos y familiares.

Y, estar solo y estar en soledad son dos cosas muy diferentes. A veces, estando solos disfrutamos sanamente de leer un libro, ver televisión o navegar en internet en busca de información y entretenimiento, pero, es cuando llega el vacío que caracteriza la soledad que podemos aislarnos y sentirnos tristes y desconsolados.

Es en ese tipo de situaciones, cuando nos invade el sentimiento de soledad, cuando tenemos que acercarnos a nuestros seres queridos, quienes nos acercan al amor de Dios y nos pueden ayudar en nuestra situación de vacío. Ellos pueden sentir empatía y con su compañía y cariño nos sacarán de la prisión de nuestra soledad. El amor es un mandamiento de nuestro amado Jesús que debemos cumplir.

 Juan 13:34-35

“Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros. En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros.”

«Ve a Jesús»

¿Y si un ser querido no está disponible para hablar? Bueno, tenemos las Escrituras y las promesas de Dios para ayudarnos, paso a paso. Ve a Jesús. Cuando se convierte en lo que más anhelamos en tiempos de soledad, creo que Él se siente honrado por eso.

Hebreos 10:24-25

“Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras; no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca”.