Cuando recibas malas noticias ven a mi

Cuando recibas malas noticias ven a mí, cuando escuches cosas que te desaniman, ven a mis brazos, te estoy esperando aquí.

Mi favor y bendición te durarán toda la vida, pasaste noches llorando, pero ha llegado la mañana y con el nuevo día, tu alegría.

Todas las cosas que están tratando de desanimarte, esas situaciones que parecen que van a dañarte, todos esos enemigos que tocan a la puerta de tu mente con amenazas y palabras negativas, todo será quitado y destruido con mi poder, todas esas cosas serán cambiadas para tu bendición y para tu bien.

Esa es la razón por la que tus enemigos están llenos de ira, ellos miran cómo te bendigo y vienen de nuevo a atacarte con mentiras, no permitas que sus maquinaciones te convenzan de cosas malas y contrarias a las que oyes de mi voz. Yo mismo te lo estoy diciendo hoy y te lo diré cada día, ven a oírme, recibe esta bendición de escuchar de tu mismo Padre celestial que ninguna arma forjada en contra tuya prosperará, que aunque traten de dañarte, nada te lastimará, no serás vencido ni derribado, no serás herido ni quebrantado, no te hundirás en la miseria, no habrá para ti pobrezas, no serás rodeado ni de hambre, ni necesidad.

Escúchame, ponme atención y levántate. Para tus problemas te estoy dando la respuesta y la solución, estoy contestando tu oración.

Yo soy el Dios de la restauración y he prometido devolverte al doble por cada pérdida, por cada situación que enfrentas con fe y con valor, por cada ataque cruel e impune. Eres mi hijo, eres muy valioso para mí, aférrate a este amor, porque yo no permitiré que nada te derrumbe.

Respóndeme con fe y dime que me crees, levántate con renovada decisión de luchar y de creer. La gente que amas te necesita, yo quiero que lo hagas.

Dímelo, grítalo con alegría, ¿Me crees?

Amén