El Señor es nuestra fortaleza y nuestro Protector en todo momento

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El Señor es nuestra fortaleza y nuestro Protector en todo momento

“Te amo, oh Jehová, fortaleza mía.

Jehová, roca mía y castillo mío, y mi libertador;
Dios mío, fortaleza mía, en él confiaré;
Mi escudo, y la fuerza de mi salvación, mi alto refugio (Salmos 18:1-2)

Tenemos un Dios poderoso que nos ayudará y protegerá en todo momento sin importar cuál sea el problema que tengamos que enfrentar; pues nuestro Dios es más grande que cualquier gigante que podamos enfrentar.
Nuestro Dios es un Dios grande, un Dios excelso y todas las cosas existentes en todo el universo están bajo su control, pues no hay nada ni nadie que pueda hacer algo que se salga del control de nuestro Señor, pues él ya lo sabe todo antes de que alguien lo haga, incluso antes de que alguien piense en hacer algo; pues nuestro Dios conoce el pasado, el presente y también el futuro de todas las cosas habidas y por haber. Por todas estas razones podemos vivir confiados con la certeza de que nuestro Dios puede protegernos contra todo y todos los que quieran hacernos daño.

Invocaré a Jehová, quien es digno de ser alabado,
Y seré salvo de mis enemigos” (Salmos 18:3)
Sabiendo que tenemos un Dios que puede ayudarnos, fortalecernos y protegernos; podemos orar con confianza para pedirle su ayuda en cualquier momento y en cualquier circunstancia que podamos estar atravesando; pues Él prontamente se acercará a nosotros y nos ayudará en todo lo que necesitemos

La palabra de Dios nos dice claramente lo bueno que es Dios con todos aquellos que hacen su voluntad y como los ayuda y fortaleza para luchar contra todos los problemas y enemigos que puedan afrontar dentro de su vida.

“Porque tú salvarás al pueblo afligido,
Y humillarás los ojos altivos.

28 Tú encenderás mi lámpara;
Jehová mi Dios alumbrará mis tinieblas.

29 Contigo desbarataré ejércitos,
Y con mi Dios asaltaré muros.

30 En cuanto a Dios, perfecto es su camino,
Y acrisolada la palabra de Jehová;
Escudo es a todos los que en él esperan.

31 Porque ¿quién es Dios sino sólo Jehová?
¿Y qué roca hay fuera de nuestro Dios?

32 Dios es el que me ciñe de poder,
Y quien hace perfecto mi camino;

33 Quien hace mis pies como de ciervas,
Y me hace estar firme sobre mis alturas;

34 Quien adiestra mis manos para la batalla,
Para entesar con mis brazos el arco de bronce.

35 Me diste asimismo el escudo de tu salvación;
Tu diestra me sustentó,
Y tu benignidad me ha engrandecido.

36 Ensanchaste mis pasos debajo de mí,
Y mis pies no han resbalado” (Salmos 18:27-36)

No tengamos temor a ninguno de los enemigos que puedan levantarse contra nosotros; pues tenemos un Dios mucho más poderoso y grande con nosotros y si ese Dios tan grande está con nosotros; NADIE PODRÁ HACER NADA EN CONTRA DE NOSOTROS


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