Cuando una puerta a la felicidad se cierra

“Cuando una puerta a la felicidad se cierra, otra se abre, pero en ocasiones vemos por tanto tiempo la puerta cerrada, que no notamos que otra se ha abierto para nosotros.” – Helen Keller

¿Quien fue  Helen Keller? (Y, que bueno que sus padres no se dieron por vencido verdad?

fue una escritora, oradora y activista política sordociega estadounidense. A la edad de 19 meses, sufrió una grave enfermedad que le provocó la pérdida total de la visión y la audición.1 Su incapacidad para comunicarse desde temprana edad fue muy traumática para Helen y su familia, por lo que estuvo prácticamente incontrolable durante un tiempo.2 Cuando cumplió siete años, sus padres decidieron buscar una instructora y fue así como el Instituto Perkins para Ciegos les envió a una joven especialista, Anne Sullivan, que se encargó de su formación y logró un avance en la educación especial. Continuó viviendo al lado de Sullivan hasta la muerte de esta en 1936.

 Después de graduarse de la escuela secundaria en Cambridge, Keller ingresó en el Radcliffe College, donde recibió una licenciatura, convirtiéndose en la primera persona sordociega en obtener un título universitario. A lo largo de toda su vida, redactó una multiplicidad de artículos y más de una docena de libros sobre sus experiencias y modos de entender la vida, entre ellos La historia de mi vida (1903) y Luz en mi oscuridad (1927).

Ahora, lo que voy  a decir, puede ofender a algunos.   ¿Cuántos años tienes?  ¿23, 24, 26, 29, 30?  ¿Estas estudiando, estás trabajando? Te quiero presentar a un joven de casi 30, quien es, legalmente ciego, conforme a las leyes americanas, pero, quien  por un milagro de Dios, si puede ver, poquito, pero alcanza a distinguir siluetas, figuras. Usa lentes especiales para él, un bastón, tiene que comunicarse a veces con lenguaje de señas y a veces guiarse con el sistema braille, cuando él lo puede encontrar en lugares, calles, autobuses, etc.

Además, él ha enfrentado con valor otros retos físicos que no voy a mencionar, pero, tan duros, que me ha tocado ver a adolescentes quitarse la vida por problemas muchísimo menores que los de este joven. Su nombre: Alejandro Brockmann Ontiveros.  El reside en Tucson Arizona.  Cuando nació, sus padres decidieron emigrar a este país, Estados Unidos, con el fin de buscar una respuesta médica a los retos que el pequeño Alejandro enfrentaba. Doctor, tras doctor, enfermeros, y medio mundo les dijo:  Dense por vencido, este niño nunca caminará, no podrá ver, será como un vegetal,  o como un joven que pasara toda su vida recluido, encerrado, olvidado, triste. Pero, ¿Ustedes que creen?  Alejandro su padre, agarrándose de la mano de Dios y del gran valor de su esposa Adaia, decidió, más bien, ambos decidieron, NO DARSE JAMAS POR VENCIDOS.

Hoy en día, casi 30 años después, Alejandro es un joven que se vale por si mismo, en muchos aspectos de la vida diaria, en los cuales, muchos hombres de su edad aun dependen de sus padres, a pesar de no enfrentar ningun reto en su salud o sus capacidades motoras.

Viaja en autobús cada día a su trabajo en un supermercado. Habla dos idiomas a la perfección, es un deportista destacado en los juegos paralímpicos, es camarógrafo en un canal de televisión local, además de tocar varios instrumentos musicales y dedicarse a darle motivación, ánimo y esperanza a otros jóvenes y niños que enfrentan los mismos retos que él.  Y mira, que les habían dicho a sus padres que Alejandro seria un joven fracasado. Pero él ha sido una persona, quien sin quejas ni amarguras, le da gracias a Dios cada día por cada reto, cada obstáculo, que es transformado en fortaleza y oportunidad.

Y ¿Porque dije al principio que esto ofenderia algunos? Porque muchos se sienten ofendidos, cuando uno les muestra la vida de una persona, un ejemplo vivo, de lo que significa no vivir quejandose por todos nuestros problemas por mas grandes o pequeños que parezcan. Muchos culpan su situación personal, fisica, su pasado, su presente, sus padres, etc. A todo mundo culpan por su cobardia al no querer creerle a Dios, y reconocer que si Dios esta con ellos, no hay ningun obstaculo que se pueda levantar en contra  de ellos. Los que se ofenden, son los que se quedan acostados, quejandose. Pero, tal vez ninguno de ellos lea esto, porque hasta eso les cuesta trabajo.

¿Te gustaría conocer a Alejandro? Aqui te lo presento, ora por el, y presentalo a los demás, como ejemplo de la fe, y el poder de Dios. 

Alejandro Brockmann

Frase poderosa, no te la pierdas
Esto le da sentido a mi vida. ¿Y a ti?

Add Comment

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
Facebook Auto Publish Powered By : XYZScripts.com