Tu ayuda viene.

Tu ayuda viene, yo te he prometido proveerte para tu necesidad. No tienes porque temer, no te debes de desesperar. No pierdas el enfoque de aquello que vale mucho, dale prioridad a tu familia, a tu vida espiritual.

Las cosas materiales son pasajeras, lo que en verdad necesitas en tu corazón ya lo llevas: Mi presencia poderosa, mi amor eterno, tu salvación, mi poder en ti con el que derribarás y derrotarás todo lo que se levante contra ti.

Yo estoy escuchando cada una de tus oraciones. Desde el momento en que doblaste tus rodillas yo empecé a obrar para contestar tus peticiones. Soy tu pastor y conmigo no te faltará nada, eres mi oveja, tienes que seguirme y esperar con paciencia a que yo te guie al lugar de bendición a donde planeo llevarte.

Yo sé que vienen muchas cosas en tu contra que quieren robarte tu serenidad, los enemigos quieren pisotear tu fe, quieren burlarse de tu manera de confiar. Te gritan que tu Dios no existe, te dicen que estás solo y que nadie te puede ayudar.

Pero quiero que sepas esto: Yo me alegro mucho cuando veo cómo te mantienes firme en todo lo que has creído.

Veo como recuerdas mis promesas cuando te ataca el enemigo, miro que no le pones atención a todas las mentiras que oyes. Créeme también esto entonces: Tu recompensa viene pronto, yo ayudo siempre a los que confían en mí, saco del hoyo de la desesperación a los que se atreven a avanzar en medio de las pruebas y las luchas, sin temer a lo que tengan que enfrentar, caminan convencidos de cuanto los ama y los protege su Padre Celestial.

Eres de los escogidos, sabes cuánto te amo y que no te fallaré ni te abandonaré, menos ahora, que yo sé cuánto me necesitas. Te amo, estoy contigo y esto no lo dudarás nunca. Amén.