7 malas decisiones que podrían acabar con tu vida

Tomar decisiones no es fácil. Sin embargo, son importantes porque, lo quieras o no, tus decisiones afectan tu calidad de vida. A continuación, analiza estas 7 decisiones que podrían bendecir o maldecir tu vida.

1. No soltar tu carga material

Los Uros, una tribu que se originó en los tiempos de la civilización Inca, siempre ha llevado un estilo de vida muy simple; pero aún así, ellos pudieron sobrevivir a los gloriosos Incas. Ellos viven en islas flotantes que se crearon para su protección, pues podían navegar fácilmente. Sin embargo, los Uros para poder sobrevivir no pueden llevar mucho peso, pues podrían hundirse, por lo que solo llevan siempre lo necesario.

Es así como deberíamos llevar la vida, sin nada material que nos obstaculice. Sin embargo, nos pasamos la vida acumulando cosas: dinero, ropa, autos, casas, papeles y todo lo guardamos “por si acaso”.

Es hora de que dejes ir lo viejo y aceptes con agrado las cosas nuevas en tu vida.

 

2. Tomar decisiones equivocadas significa no soltar tu carga emocional

Si tu meta es llegar a la cima de una montaña, te quitas de encima todo lo que puedas porque deseas estar ligero para que tu paso sea firme y con buen ritmo. En la vida sucede algo parecido, cada historia dolorosa, cada tragedia…, sin que te des cuenta van llenando tu vida de pesadas piedras que se convierten en una carga insostenible y limitante.

Sin embargo, aunque las experiencias del pasado sirven para forjar tu carácter, no forman tu identidad.

El pasado se respeta, se recuerda, pero no debes amarrarte a él. Guarda contigo sus enseñanzas, pero libérate del dolor y continúa hacia la meta.

“…Las cosas viejas pasaron; he aquí, son hechas nuevas”. 2 CORINTIOS 5:17

3. No ser auténtico

Vivir según las ideas de otros, no es buena idea. Esto es porque el corazón del hombre es engañoso, y, a veces, los demás están buscando su propia satisfacción y terminas cumpliendo sus deseos. Por lo tanto, respeta a los demás y no le hagas a otros lo que no quieres que te hagan a ti. Es buena idea escuchar la voz de tu consciencia. Mejor aún, si eres cristiano, escucha al Espíritu Santo. Él es tu consejero, tu mejor amigo.

4. No viajar. ¡Sal y conoce las maravillas de este mundo!

Cuando viajamos conocemos nuevos lugares, pero también conocemos nuevas culturas, ideas diferentes sobre el amor, la bondad, la amistad, la confianza… No tengas miedo de salir y conocer todo eso que te estás perdiendo. Hay un viejo proverbio alemán que dice:” Si Dios te quiere mucho, te mostrará su mundo”…

 

5. No comer saludable, una decisión nefasta

¿Cuántas veces no has escuchados a muchos ancianos lamentarse de no haber llevado una vida más saludable? Tu cuerpo es templo del Espíritu Santo. Come saludablemente.

 “Jehovah Dios hizo brotar de la tierra toda clase de árboles atractivos a la vista y buenos para comer… “, GÉNESIS 2:9.

Aliméntate más de los alimentos que brotan de la tierra. Deja de comer tanta comida procesada y duerme mínimo 7 horas.

6. No ser tu mejor amigo

No seas tu peor enemigo, mejora la relación contigo mismo. Si tú no te quieres, ¿cómo vas a querer a los demás?

7. No perseguir tus sueños

Si eres una persona que fácilmente tira la toalla, seguirás tomando malas decisiones. Cada paso, cada pequeño logro te acercará más a tu meta.

Hace poco conocí a un niño cuya familia es muy pobre, por lo que no podían comprarle una bicicleta. Robertico pasó más de un año ahorrando dinero a escondidas. Finalmente, cuando llegó el día en el que tenía el dinero completo, llamó a sus padres para darle la gran noticia. “¡Ya puedo comprar mi bicicleta!” Al ver la bolsa con todas esas monedas guardadas una a una, nublaron los ojos de sus padres, quienes con ojos llenos de lágrimas no podían creer que su pequeño hijo tuviera tanta fuerza de voluntad y tenacidad.