Aunque tu mundo se caiga en pedazos

Aunque tu mundo se caiga en pedazos, hay un milagro para ti si te decides hoy mismo a creer a mi palabra y a descansar en mis brazos.

Yo hago que lo imposible sea posible, soy el Dios omnipotente de la vida y la resurrección. No temas a las amenazas de muerte, a diagnósticos de derrota y de enfermedad.

Yo puedo y quiero sanarte, te rescataré de ese lugar de desánimo y tristeza en donde estás y verás muy claramente que cuando te decidas a creerme, todo será diferente.

Cuando te enfrentes a un muro inalcanzable, cuando te topes con un obstáculo que parece imposible, verás con tus propios ojos cómo mi poder se manifestará.

Abriré para ti el mar de par en par, te haré caminar sobre las aguas si lo creo necesario, aún pondré en ti mis propias alas y te ayudaré a volar, para que subas a lo alto y desde aquí puedas ver todas esas bendiciones tan bellas que para ti vendrán.

Por eso no puedes permitir que palabras de desánimo y de muerte derriben tu alma, tú no tienes tiempo para estar pensando en mentiras que quieren robar tus bendiciones, tu alegría, la paz que hay en tu casa.

Yo soy tu luz y te lleno de mi resplandor para que también tu alumbres, soy fuego consumidor, pongo mi llama en ti para que toda cosa mala y negativa en tu vida se queme, se derrumbe. Para que no haya nada que te jale de nuevo a la negatividad, para que en tu corazón reine mi presencia y mi verdad.

Mira tus manos, sobre todas las cosas que hagas con diligencia, ahí también yo obraré milagros. Mírate al espejo, mira lo que yo veo. Yo miro a una persona que me busca y me necesita, yo veo a mi hija, a mi hijo, a ti, a quien tanto amo. Piensa como yo, mira hacia al futuro con fe, creyendo en mis promesas. Amén.