Confía Quédate quieto

Confía, quédate quieto, no tengas miedo. Cuando se agita tu vida a tu alrededor y cuando piensas que muchas cosas negativas han llegado sin ninguna explicación, es mejor que pongas todo en mis manos, quédate quieto y confía.

No permitas que tus repentinas decisiones influidas por tus dolorosas o confusas emociones te puedan llevar a una terrible y aún peor situación.

Mi palabra te ha dicho muchas veces que yo tengo el poder para cambiar lo malo en bueno, lo que parece en contra tuya servirá para tu bien.

En el momento del ataque, cuando empieza la lucha, tal vez tu mente no pueda comprender, te sientes cansado, piensas que es mejor tirar la toalla y retroceder.

Pero no has llegado hasta aquí para volver atrás, ya has avanzado mucho y no puedes perder tus bendiciones ni abandonar tu lugar.

Muchas puertas ya se abrieron y aún muchas se abrirán, bellas bendiciones vienen, pero en el momento del desánimo hay muchas cosas que no puedes mirar.

Por esto te digo y te repito, no es el tiempo de salir corriendo a querer sacar tu frustración con palabras negativas o con gritos, no te enojes, no pierdas la calma.

Mira cuánto te amo y que tan pendiente estoy de ti, que en este mismo instante de tu dolor vengo a darte tranquilidad y a llenar de paz tu alma.

Debes de saberlo, entenderlo, pero, sobre todo, debes de creerlo. Estoy aquí para tomarte en mis brazos, para consolarte y para sacarte de esta situación tan difícil que estás viviendo.  Tienes que confiar en mí, yo pelearé por ti, no quiero que te levantes enojado contra nadie, yo haré que salgas victorioso de todo esto, por eso te pido que me busques y ores, que aceptes mi paz, que estés quieto.

Yo te revelaré mis planes y te indicaré cuando llegue el momento, pondré en tus manos la espada resplandeciente de mi palabra poderosa, te diré cuando es tu turno de pelear. Yo iré contigo, nadie te podrá derrotar. El día llegará, pero hoy te estoy pidiendo, que me busques en oración, que esperes mi señal, que no te aflijas, que recibas mi paz y que estés quieto.  Amén.