Ayer que te vi pensando en tus luchas

Ayer que te vi pensando en tus luchas y tus preocupaciones, le pedí a Dios que te hablara, bendijera tu vida, te quitara todo peso que no te corresponde y toda carga que arrastra tu espíritu a la tristeza. Si hay algo que tengas que perdonar, perdona. Trae esa carga a Dios.

Yo sé, también te preocupan las finanzas, como saldrás adelante con tu familia.

Su palabra dice en Mateo capítulo 6 versículo 26

“Por eso os digo, nos os preocupéis por vuestra vida, que comeréis o que beberéis; ni por vuestro cuerpo, que vestiréis. ¿No es la vida más que el alimento y el cuerpo más que la ropa? Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros y, sin embargo, vuestro Padre Celestial las alimenta. ¿No sois vosotros de mucho más valor que ellas?”

 

¿Y sabes? Dios está contigo, yo sé, que ni la tristeza ni ninguna depresión harán que te des por vencido, te levantarás y saldrás a luchar o a buscar las oportunidades que Dios tiene para ti.

Estás en una batalla, es la verdad, pero tu escudo y tu defensa son las promesas de Dios y tu uniforme de batalla hoy, será tu sonrisa.

Él no te dejará, no te abandonará. Estará contigo. Mira lo que su palabra te dice:

Isaías 43

Ahora así dice el Señor, Creador tuyo, oh, Jacob, y formador tuyo, oh, Israel: No temas, porque yo te redimí; te puse nombre, mío eres tú.

Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti.

Porque yo el Señor, Dios tuyo, el Santo de Israel, soy tu Salvador; porque a mis ojos fuiste de gran estima, fuiste honorable, y yo te amé; daré, pues, hombres por ti, y naciones por tu vida.

NO TEMAS, PORQUE YO ESTOY CONTIGO; del oriente traeré tu generación y del occidente te recogeré. Pero tu no pierdas la fe, la confianza. No pares en tu lucha, porque vienen grandes bendiciones para ti.

¿Hacemos un trato?

Hagámoslo juntos con Dios.

Un pacto. Que, cada que sientas desmayar, en el lugar donde estás, vendrás ante Jesús y le dirás; SEÑOR TOMA MI CARGA, ESTOY CANSADA, CANSADO, dame descanso…

RECIBE LA BENDICION DEL TODOPODEROSO

Amén

 

 


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