Confiando En Dios

Dios está sobre todas las cosas y antes que todas las cosas. Así deberíamos de creer, sentir y actuar, basados en la firmeza de nuestra creencia que Dios tiene el control de todo.

“¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos!”  Romanos 11:33

Entender que el resultado no depende de mí.

No podemos confiar en nuestra comprensión del mundo y de la vida, pero podemos confiar en que Dios sabe todas las cosas, incluido el resultado de nuestra situación específica. Cuando confiamos en Dios, renunciamos al control personal, le decimos:  «Creo que Tu camino es el mejor, cualquiera que sea».

“Fíate de Dios de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia” Proverbios 3:5

Al confiar en Dios, incluso en los días difíciles o en los desafíos que enfrentamos cuando no vemos resolución, Dios puede convertir nuestros errores en algo bueno.

“Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados” Romanos 8:28

Aceptar que Dios es soberano.

Al aceptar la soberanía de Dios, estamos de acuerdo en que Él es la fuente suprema de todo poder y autoridad. Mientras luchamos con muchas cosas, nada es demasiado difícil para Él.

Dios puede hacer todas las cosas y lograr lo imposible para nosotros. Él orquesta y determina todo lo que sucederá en nuestras vidas. 

“¡Oh, Señor Dios! He aquí que tú hiciste el cielo y la tierra con tu gran poder, y con tu brazo extendido, ni hay nada que sea difícil para ti” Jeremías 32:17

Dios tiene el control de todas las cosas y gobierna por sobre todas las cosas. 

Dios tiene poder y autoridad sobre la naturaleza, los reyes terrenales, la historia, los ángeles y los demonios. Incluso el mismo Satanás tiene que pedirle permiso a Dios antes de poder actuar.

«Dios estableció en los cielos su trono, y su reino domina sobre todos» Salmo 103:19.

El testimonio de otros y nuestras experiencias con Dios, nos animan.

En momentos en que nuestra propia capacidad para confiar se debilita, el testimonio de otros sobre lo que Dios ha hecho en sus vidas, nos puede animar. Debemos recordar las experiencias pasadas cuando Dios ha obrado a la perfección en nuestras vidas.

“Y ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos, y menospreciaron sus vidas hasta la muerte” Apocalipsis 12:11

Así que, mientras nos esforzamos por confiar en Dios rápida y completamente, en las cosas grandes y las cosas pequeñas, podemos estar seguros de que Él será fiel a Su Palabra.  Él está completamente en control, Él ya conoce el resultado, Él es soberano, se ha mostrado repetidamente bueno y verdadero en la vida de los demás y en la mía. Al confiar en Él, no nos decepcionaremos.

“Y me dijo: Hecho está. Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin. Al que tuviere sed, yo le daré gratuitamente de la fuente del agua de la vida” Apocalipsis 21:6