Conozca algunas señales de alerta para detectar a tiempo un derrame cerebral y cómo prevenirlo

El deporte es una de las mejores maneras de precaver el accidente cerebrovascular, ya que fortalecemos el corazón y, además, liberamos el estrés, que es un posible desencadenante.

El accidente cerebrovascular (ACV), ictus o derrame cerebral cada año perjudica a cerca de 15 millones de personas en todo el mundo, y es la segunda razón de muerte en los adultos mayores de 60 años.

Esta enfermedad se muestra cuando se interrumpe el flujo de sangre hacia el cerebro, ya sea debido a la ruptura o por un bloqueo en algún vaso sanguíneo del cerebro. Puesto que la sangre es la encargada de transportar el oxígeno hacia el cerebro, sin esta no puede trabajar, y quienes no pierden la vida pueden quedar con graves consecuencias por el daño que se crea en cualquiera de las áreas del cerebro afectado.

La buena noticia es que muchos de los casos se pueden evitar y descubrir a tiempo para reducir la desgracia de que concluya en trágicas consecuencias.

¿Cómo darse cuenta a tiempo de un derrame cerebral?

La detección temprana de los síntomas de un accidente cerebrovascular es muy significante, ya que el tiempo es concluyente para prevenir que los daños en el cerebro sean mortales o graves.

Los signos que permiten alertarlo a tiempo para prevenir un derrame cerebral suelen abarcar:

Adormecimiento repentino o debilidad en alguna parte de nuestro brazo, pierna o rostro. Por lo general realizado en una sola lateralidad del cuerpo.

-Dificultad para caminar y repentinos mareos.

-Severo dolor de cabeza de repente sin causa ninguna.

-Dificultad para concentrarse, hablar o entender.

-Perder la coordinación motriz.

-Pérdida de la vista en ambos ojos.

Se considera que un 88% de los casos son de tipo isquémico, es decir, estimulados por un coágulo de sangre o la obstrucción de una arteria que lleva sangre al cerebro.

El otro 12% se clasifica hemorrágico y se crea cuando los vasos sanguíneos se rompen, derramando sangre en el cerebro o alrededor de él.

La prevención es quizá el mejor método para esta peligrosa condición. Por ello, desde hace mucho se viene aconsejando tomar hábitos de vida más saludables y evitar aquellos que aumentan el riesgo.

¿Cómo podemos prevenir un derrame cerebral?

Aunque en algunos casos los accidentes cerebrovasculares no se pueden prevenir y las señales aparecen de una manera acelerada, a nivel general es mucho lo que se puede hacer a modo de prevención. Siga los siguientes consejos para prevenir un derrame cerebral:

1. Conocer los niveles de colesterol

El colesterol y el cigarrillo son fundamentos potenciales de placa arteriosclerótica, lo que ayuda la aparición de obstrucciones en las arterias que riegan el cerebro.

 

2. Conocer el estado de la presión arterial

La hipertensión es uno de los primordiales factores de riesgo de derrame cerebral.

Sufrir de presión arterial alta es como multiplicar por cuatro las probabilidades de desarrollar esta condición, ya que impone al corazón y las arterias a hacer un esfuerzo mayor para poder trasladar la sangre a todas las células del cerebro.

3. Evitar el estrés

Sufrir de estrés crónico físico y mental puede multiplicar hasta cuatro veces el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular a lo largo de la vida.

4. Realizar actividad física

El ejercicio es uno de los mejores rutinas para gozar de una buena salud cardiovascular. Mediante este es posible fortalecer el corazón y conservar limpias las arterias para prevenir su atoramiento.

Una caminata diaria de una hora es más que suficiente para que el sistema produzca en óptimas condiciones.

5. Dejar de fumar

Este hábito es uno de los primordiales factores de riesgo de ACV, en especial cuando se comienza desde una edad temprana.

6. Controlar la diabetes

Los problemas circulatorios enlazados con la diabetes tipo 2 pueden aumentan el riesgo de derrame y otros problemas cardiovasculares comunes como la hipertensión.

7. Bajar de peso

Sufrir de obedidad o sobrepeso aumenta el riesgo de padecer problemas coronarios. Se aconseja bajar por lo menos 10 libras para disminuirlo.

8. Evitar la ira o emociones fuertes

La ira y otras emociones que originan tensión están asociadas con el mayor riesgo de ictus por las alteraciones que estimulan en el corazón y el sistema nervioso.

Tener un estado de ánimo positivo y tranquilo es la mejor manera de disminuir el riesgo y conservar a raya la presión arterial.

9. Comer ácidos grasos omega 3

El consumo de ácidos grasos omega 3 está sugerido para disminuir el peligro de ataques al corazón y derrames.

Al tratarse de una grasa saludable, previene la formación de placa en las venas cerebrales y conserva el flujo de la sangre en un impecable estado.

Además, contribuye controlar los triglicéridos y a eliminar el colesterol malo (LDL).