Dame tu atención

Dame tu atención, este mundo te está robando de tu tiempo, de tu energía, tratando de alejarte de tu bendición, pero yo he venido para que tengas vida, alegría en abundancia.

Quiero que tus ojos miren por mis caminos, que tus pies anden por el sendero de mi amor, yo te pido que me des tu corazón. Dámelo y te llenaré de gozo, quitaré esas aflicciones que hacen entristecer tu rostro, te daré las fuerzas para vencer de una vez por todas, esas cosas que te han estado atacando desde tu niñez. Tú sabes a qué me refiero, tú sabes lo que es. Yo te he amado como eres pero te escogí para tener victoria, para vencer, para que guíes a otros a caminar hacia su destino, para que muchos vean cómo se hace mi voluntad en alguien como tú de corazón sencillo, pero con fortaleza de león. Para ti tal vez sea difícil aceptar tanta riqueza espiritual. Lo que yo te doy no es riqueza vana, no acarrea tristeza, acéptala humildemente y llénate de valor porque también traeré muchos cambios a tu vida, serás transformado radicalmente y aún muchos de los que te rodean no te reconocerán.

Se asombrarán de ver en ti tanta tenacidad, tanta fuerza, tanta felicidad. Dame, hijo mío tu corazón, que tus ojos miren mis caminos. Irás luchando y sembrando en este mundo en el cual eres peregrino, pero mi bendición es tu destino.

Te amo, estoy contigo. Camina seguro, aunque con tus ojos naturales no me puedas ver, me puedes sentir, me puedes creer, puedes confiar firmemente en todo lo que te digo. Te hablo en mi palabra escrita, ahí te daré a conocer mi voluntad. Búscame más, te amo, estoy contigo.

Amén.

 


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