Descansa en mí

Descansa en mí, en mis manos tengo tu presente, en mi corazón tu porvenir y la bendición que a tu vida viene, es la prueba de que yo te escogí.

Si crees y atesoras mi palabra, aquellos que querían verte avergonzado, se sorprenderán con los milagros sobrenaturales que en estos días haré en ti. Yo levanto tu rostro, limpio tus lágrimas, te doy paz, yo te hago feliz.

Ven y escucha cada día mis promesas, abre tu biblia, siéntate en silencio, lee y alimenta tu corazón hambriento, hazte fuerte, siente esta fortaleza gigantesca con la que estoy llenando tu interior.

A veces levantas tus ojos esperando ver una respuesta del cielo, pero ahora yo te ordeno, mira hacia enfrente porque a tus oraciones y tus peticiones ya estoy respondiendo.

Las cosas que me has pedido, te estoy dando conforme a mi voluntad, para que en verdad te vaya bien y en tu vida haya libertad y prosperidad.

La abundancia que yo envió sobre tu vida no acarrea tristeza, no tienes que endeudarte, no tendrás que esclavizar tu futuro, nadie podrá despojarte ni robarte.

No te menosprecies ni te sientas menos cuando veas que de bendición tu hogar yo lleno, no pienses que no te pertenece o que no puedes merecerlo.

Lo que te doy es tuyo y te bendigo porque te amo, porque quiero hacerlo, pero como siempre el enemigo vendrá a tratar de meterte dudas, a tratar de robarte tus bendiciones y tus sueños.

Yo derramo en ti también sabiduría para que sepas distinguir entre aquellos que te dan buenos consejos y aquellos que quieren engañar tus oídos con mentiras.

Tratarán de distraerte con palabras suaves, te harán creer que te aman y cuando vean que has caído en sus redes, intentarán quitarte la vida. Ten cuidado, te estoy avisando, para que te mantengas en alerta y no tropieces en las trampas que tus enemigos están planeando.

Yo te protegeré y te cuidaré, tienes mi promesa, pero tienes que orar cada día y yo te llenaré de mi presencia. Debes de perseverar en creer en mi palabra y en confiar, yo rodearé tu hogar y tu familia con mi ejercito celestial. No permitas en tu mente las dudas, yo siempre te amaré, tu vida en mis manos está segura. Amén.