DIOS NOS AMO ANTES DE QUE NOSOTROS APRENDAMOS A AMARLE.

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DIOS NOS AMO ANTES DE QUE NOSOTROS APRENDAMOS A AMARLE.

Les saludo en el nombre de Jesús deseándoles un feliz y bendecido día. En este día continuando con la serie de publicaciones de esta semana acerca del amor de Dios por nosotros; les hablare acerca de ese gran amor que Dios tubo por nosotros pues nos amó antes de que nosotros aprendiéramos a amarle a Él.
“En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él.
 En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que ÉL NOS AMÓ A NOSOTROS, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados” (1 Juan 4:9-10).
La explicación a esto se encuentra en el gran amor de Dios por nosotros; pues no busco un motivo para amarnos, ni tampoco una correspondencia de amor de nuestra parte; pues simplemente decidió amarnos y dar a su único hijo para Salvar nuestras vidas y limpiarnos del pecado; esto tratare de explicarlo a continuación…

1) DIOS AMO TANTO A LOS HOMBRES MUNDANOS; QUE ESTABAN ENVUELTOS EN EL PECADO; QUE DIO A SU ÚNICO HIJO POR ELLOS.

“Porque de tal manera amó Dios al MUNDO, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, más tenga vida eterna.
Porque no envió Dios a su Hijo al MUNDO para condenar al MUNDO, sino para que el MUNDO sea salvo por él” (Juan 3:16-17).

Si te fijas bien en este pasaje te darás con la sorpresa de que Dios envió a su único hijo por amor al “MUNDO ENTERO” y no solo por amor a los del pueblo de Israel o a las buenas personas.
Dios nos amó aun cuando estábamos en el mundo y por nosotros en ese estado de maldad dio a su único hijo; pues no le importo lo mal que estén nuestras vidas ya que su amor fue más grande que todo.
Pero lamentablemente sucede que muchas veces los cristianos nos hemos creído “los únicos merecedores de la salvación y del amor de Dios”; razón por la cual muchas veces hemos menospreciado a los que están en pecado en el mundo; pero nos olvidamos que fue por esos mundanos que Cristo vino al mundo pues el vino a Salvar lo que se había perdido.

“ Y los escribas y los fariseos murmuraban contra los discípulos, diciendo: ¿Por qué coméis y bebéis con publicanos y pecadores?
Respondiendo Jesús, les dijo: Los que están SANOS no tienen necesidad de médico, sino los ENFERMOS
No he VENIDO a llamar a JUSTOS, sino a PECADORES AL ARREPENTIMIENTO” (Lucas 5:30-32).
Así que nunca te creas mejor, ni más merecedor del amor de Dios que un mundano; más bien recuerda que Dios a ti también te llamo cuando estabas en una condición similar; pues Dios envió a su único hijo por amor a esos mundanos que tenían que ser salvos.

2) DIOS NOS AMO CUANDO ESTÁBAMOS MUERTOS EN NUESTROS DELITOS Y PECADOS POR LO CUAL DECIDIÓ DARNOS NUEVA VIDA.

“Y él os dio VIDA a vosotros, cuando estabais MUERTOS en vuestros delitos y pecados, en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia, entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.
Pero Dios, que es rico en misericordia, por SU GRAN AMOR CON QUE NOS AMÓ
 Aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos)” (Efesios 2:1-5).
Realmente no hay ninguno de nosotros que pueda decir “yo siempre merecí el amor de Dios”; pues todos de una u otra forma hemos empezado desde un punto similar y ese inicio fue la muerte; pues Dios nos llamó cuando estábamos muertos y nos dio vida para que podamos amarle, entender su voluntad y seguir sus pasos.
Si nuestra vida hoy en día es una vida transformada, restaurada, bendecida y bien encaminada no es porque nosotros seamos lo máximo, ni las personas más buenas del mundo; sino porque Dios con su gran amor decidió darnos vida y alejarnos de la muerte espiritual producida por el pecado.
“De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas
Y TODO ESTO PROVIENE DE DIOS, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación; que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al MUNDO, no tomándoles en cuenta a los hombres SUS PECADOS, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación” (1 Corintios 5:17-19).

3) NINGUNA PERSONA A MERECIDO NI MERECERÁ EL AMOR DE DIOS; PERO DE TODAS FORMAS NOS AMA POR SU SOBERANA VOLUNTAD
Recalco una vez más que todos somos pecadores pues no existe ni una sola persona que por su propia justicia sea agradable ante Dios; pero Dios nos mira con ojos de amor por que Él desea vernos con amor y se agrada aún mas de nosotros cuando intentamos vivir una vida semejante a la de Jesús.
“NO hay justo, ni aun uno;
No hay quien entienda,
No hay quien busque a Dios.
Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles;
No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.
Sepulcro abierto es su garganta;
Con su lengua engañan.
Veneno de áspides hay debajo de sus labios;
Su boca está llena de maldición y de amargura” (Romanos 3:10-14)

Así que seamos siempre agradecidos con Dios porque nos amó cuando no tenía ningún motivo para hacerlo pero lo hizo y lo sigue haciendo a pesar de nuestros errores; por esta misma razón es que nosotros también debemos de aprender a amar a todos nuestros semejantes sin importar lo malos, buenos, santos, pecadores, etc. que sean .
Amemos a los que aún no nos aman como Dios nos amó cuando todavía no aprendíamos a amarle…

Espero que les haya interesado este artículo y no se olviden de visitarnos pues mañana publicaremos otro artículo acerca del gran amor de Dios por nosotros.
Dios los bendiga!


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