En el día en que leas estas palabras

En el día en que leas estas palabras hazte el compromiso de renovar tu fe.

Son muchos los ataques,

las dudas,

las pruebas,

los desprecios que han ido acabando con aquel fervor que tenías en creer.

Vuelve otra vez al sendero de confianza,

llena de nuevo tu mente con la palabra de poder.

Los tiempos malos están por acabarse,

los días de dolor están a punto de pasar. Recuerda en ese día,

cuando tus bendiciones lleguen,

que yo te las envió y lo hago por amor,

estuve pendiente de ti en medio del conflicto, cuando caminaste en el desierto fui tu proveedor.

Quiero que tu fe esté viva y ardiente para que en ese momento cuando la abundancia llene tu vida, no te olvides de mí,

tu Dios y tu Señor.

 

Sigue clamando,

por lo pronto, sigue orando,

porque hay tantas cosas que con tus ojos naturales aún no puedes ver.

Se está librando una batalla en las regiones espirituales;

yo voy a bendecirte,

pero hay mucha oposición.

Tu victoria está en tu fe,

en tu persistencia, en tu constancia y tu tesón en la oración.

Búscame en el día,

ora en la noche,

madruga a la intercesión.

Los tiempos para ti están cambiando y mis ojos rodean la tierra,

guerreros valientes como tú estoy buscando.

Yo haré milagros en ti y a través de ti,

te usaré para que lleves a muchos el pan,

ropa, consuelo, sanidad y bendición.

Y mientras tu bendices a otros,

tú serás bendecido grandemente.

En el tiempo de milagros tienes que estar firme y de pie,

te lo repito, deja a un lado las cosas que te agobian,

busca mi rostro, renueva tu fe.

Te amo,

Amén