En mis manos estás en mis brazos te cargo

En mis manos estás, en mis brazos te cargo, bajo mi abrigo te cuido. No temas, los que se levantan contra ti se las verán conmigo.

Tal vez sean muchos tus problemas, pero yo te voy a librar. Serán avergonzados y confundidos todos aquellos que contra ti quieran pelear.

Ahora ves cómo te rodean y te quieren derrotar, pero yo voy a intervenir, te voy a ayudar, en unos días volverás tu rostro y a tus enemigos no verás más.

Muchos se enfurecen porque no pueden vencerte, no saben ni se dan cuenta que tu mejor amigo te defiende, tu Dios, tu salvador. Confía y cree, para mí no hay imposibles, cree y actúa. Yo estoy contigo, actúa y avanza, ten la seguridad que he aumentado tu fe.  Te he dado el poder de caminar sobre las aguas y contra toda fuerza maligna podrás pelear y derrotar porque no peleas solo.

Te has vuelto valiente, ya no estás temeroso, los miedos y las ansiedades han quedado atrás.  Levanta tu espada y continua en la batalla, prepárate para la bendición que vendrá. Conquistarás la tierra que frente a ti está, te daré la respuesta y la salida en todas las situaciones. Te he ungido con mi espíritu para que sanes y animes muchos corazones. También bendeciré a tu familia, traeré paz y armonía a tu hogar, pronto sentirás algo diferente, mi presencia reinará en tu casa y todas las fuerzas malignas que les estaban causando aflicciones, huirán, se irán para siempre y no regresarán jamás.

Búscame y hallarás descanso para tu alma, en mí, en mis promesas, en mi palabra debe de estar tu esperanza. Yo soy tu Dios, tu roca, tu salud, tu fuerza, tu salvación, tómate de mi mano y jamás caerás.  Yo Soy tu protector, tu Señor, tu sanador.  Dime ahora con todas tus fuerzas que me crees y aférrate con todo tu corazón a tu fe. Te amo, estuve, estoy y estaré siempre contigo. Amén.