Hay heridas en tu alma

Hay heridas en tu alma que crees que nunca sanarán, hay pensamientos que te atormentan que piensas que jamás se borrarán.

Ha habido días en que Yo he escuchado a tu alma gritar que no quieres vivir más, te he visto llorar tanto, pero hoy te traigo estas palabras de consuelo.

He contado cada lágrima tuya que ha tocado el suelo, cuando tu corazón se entristece y se llena de desesperanza, yo también lloro contigo, también me conmuevo.

Has enfrentado cosas, situaciones dolorosas que hoy no entiendes, tuviste que tomar decisiones muy difíciles y a veces te viste obligado a hacer cosas que no quieres.

En momentos te ha parecido tan difícil creerme que para ti tengo un plan perfecto.  Pero hoy quiero fortalecer tu fe y decirte con mis propios labios, que está a punto de llegar tu tiempo, tu día, el momento de recibir mi bendición impresionante, de acabar con toda la tristeza dolorosa y que tu vida y tu hogar se llenen de alegría abundante.

Pronto pasará este tiempo de prueba y aflicción, muchas cosas cambiarán y cuando la dificultad acabe, te darás cuenta cómo mi mano siempre te guio y te protegió.

Abriré los ojos de tu espíritu y haré que veas tantos peligros mortales por los cuales atravesaste en el camino, pero también mirarás, como jamás te abandoné y aún en los momentos que te sentiste más triste, también estuve ahí contigo.

Date cuenta ahora que estás escuchando y leyendo mis palabras, estás de pie, estás vivo. No te ha doblegado el dolor, los ataques del mundo y del enemigo no te han destruido.

Vamos a seguir luchando juntos, aún es largo el camino, pero tu seguirás creyendo, seguirás creciendo, ahora tienes la seguridad de que mi plan para ti es verdadero y que si ya te demostré cuánto te amo y te libré de tantas cosas, de hoy en adelante lucharás con todas tus fuerzas y que venga lo que venga, no te darás por vencido.

Te amo, Amén.