Hijo mío, TRANQUILO, los que se burlaron de ti

Hijo mío, TRANQUILO, los que se burlaron de ti se asombrarán de lo que haré yo contigo. Sus burlas te lastimaron, YO te voy a sanar. Mi mano te está tocando, los engaños que recibiste quedarán pronto olvidados y esos que te creían derrotado, verán cómo te levanto, como tu carácter y tu nombre son apreciados por los que te habían desechado. Te sobrará el pan en tu mesa, te rodeará mi misericordia y recibirás una inmensa bendición. Ha llegado el día de dejar atrás todo dolor, de que se vayan de tu mente las palabras hirientes que tanto te han dolido. Mis ojos te vieron cuando desesperado llorabas, mi presencia estuvo junto a ti, cuando tu llanto ocultabas queriendo mostrarte fuerte, nadie sabía de tus luchas, pero yo te estaba mirando. Ahora tú, mira tu rostro cuando se refleja en el agua cristalina, tu carácter y tu fortaleza aún están ahí. Yo he venido a quitar toda cadena y atadura y para que decidas de una vez por todas, dejar atrás una vida de estar escondiendo todo el potencial maravilloso que llevas en ti. Te he dado tanta gracia, tanto talento, te he capacitado para que seas capaz de lograr metas que para otros serian difíciles de alcanzar. Vencer al conflicto es tu mayor fuerza, mostrarte firme ante el dolor, es una virtud que está arraigada en ti y ya lo has visto muchas veces. ¿Por qué te detienes? ¿Por qué dejas de soñar? Tienes que perseverar en las cosas que has planeado, pues todos los sueños que llevas en tu alma han sido sembrados por mi Espíritu y mi amor. Tienes un lugar importante en mi corazón, mis planes se tienen que cumplir, mi voluntad es que subas a niveles más altos. Te amo y cree todo lo que te digo porque es una bendición que cubre a tu familia y a ti. Y si en algún momento sientes que quieres darte por vencido, dobla tus rodillas, refúgiate en mí, te lo vuelvo a decir, escúchame:

Te amo.

Amén.


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *