hoy voy a entregarte una alegria tan grande que

Hoy voy a entregarte una alegría tan grande que aplastará todo el sufrimiento que has vivido. Tantas lágrimas derramadas no han sido en vano, pronto cosecharás el fruto de tu dolor, pronto llegará mi respuesta a tu oración. Hoy te doy gozo, te lleno de fuerzas, renuevo en ti tu deseo de vivir, tus anhelos de ayudar y de servir. Acepta hoy la oportunidad que te ofrezco de una vida plena, recibiendo mi palabra buena, creciendo cada día en sabiduría y amor. Ya no tienes que seguir sufriendo, ya no te sigas culpando ni cargando en tus espaldas los errores que antes cometiste. Abre tu corazón a mi perdón y acéptalo para siempre. Tienes mi garantía de que de noche y de día mi presencia estará siempre a tu lado, atento para ayudarte y responderte cuando vengas en oración. No necesito que me hables mil palabras, yo reconozco el lenguaje de tu corazón y sé cuando me llamas, ya sé de antemano lo que te tengo que dar. Cuando digas “Ayúdame” allí estaré, cuando clames “Te necesito” mi mano extenderé, cuando llores y digas “Ya no puedo más” vendré a ti prontamente, te tomaré en mis brazos y en la quietud de tu interior cansado, te susurraré con mi dulce voz diciéndote cuánto te amo. Ya no tendrás que hablar más, tus lágrimas me lo dicen todo, tus sollozos me cuentan lo que te pasó. Quiero que hoy te sientas muy feliz por las palabras que estás leyendo.

¿Por qué estás triste si lo tienes todo? Tienes acceso a mi trono, puedes venir con confianza y hablarme de tu necesidad. Yo también me gozo en oírte, quiero responderte, quiero darte, quiero que te sientas seguro y sin miedo al caminar. No le des tiempo al temor cuando tengas que luchar, no estás peleando solo, tú sabes que estoy disponible para ayudarte en todo y que pase lo que pase, siempre te voy a escuchar. Recuerda, no te des por vencido, te amo, nunca te voy a abandonar.

Amén.