La gente te puede fallar

La gente te puede fallar, tus amigos te pueden fallar, tu familia te puede fallar, el dinero te puede fallar, pero algo te puedo garantizar y mi palabra te lo afirma: Yo no te fallaré jamás. Yo soy santo, yo cumplo lo que prometo, te amo y nunca permitiré que nada ni nadie te arrebate la bendición que he enviado para ti. Aférrate a mí y no lo dudes, que mis promesas son tuyas. A veces en las distracciones es fácil olvidar, con tanto ruido a tu alrededor, puede ser difícil poner en armonía tu espíritu con mi palabra, pero busca un tiempo a solas y derrama tu corazón en llanto. Te entiendo cuando lloras, nada tienes que explicarme. Yo sé que sientes dolor, te sientes defraudado. Diste tanto de tu amor, amaste sin condiciones, sin esperar nada a cambio, pero después te traicionaron. Te azotaron con mentiras, te hirieron con calumnias crueles, te acusaron de obrar mal y te negaron la oportunidad de hacerles entender que tus intenciones siempre fueron buenas, que jamás quisiste a nadie lastimar. Pero te entiendo y te repito: Yo no te falló y estoy aquí contigo desde el principio y por la eternidad seguiré a tu lado. Hoy abres tu corazón a mí y recibirás la sanidad, se acabará el llanto y todo el dolor y las heridas que los malagradecidos te han causado, serán borradas para siempre y en su lugar pondré deseos de vivir, salud, alegría, gozo, deseos renovados por luchar, por alcanzar aquellos sueños que, por causa de la tristeza y la decepción, ya habías olvidado. Heme aquí a tu lado, sé que puedes sentirme. Mientras lees estas palabras tú ser se llena de mi fuego santo y tu alma se inunda de la capacidad sobrenatural para creer en los milagros. Levanta tus brazos, adórame, quiero que de tu boca salgan hoy palabras de alabanza, quiero que el universo escuche de tus labios todas las razones por las cuales tú me amas. Y cuando alabes se partirán las aguas, sacudirás las montañas, harás retroceder al enemigo y éste huirá de ti llevándose con él todas sus trampas y sus artimañas. Yo soy el Dios de la vida, hoy te lo he dicho y lo diré nuevamente, Yo no te fallaré, pero tú levántate, camina, pelea, avanza, enfrenta con fe todas tus aflicciones. Yo no te fallaré. Tú verás pronto que en tu vida sucederán grandes milagros. Yo no te fallaré. Créeme, yo no te fallaré jamás. Amén


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