La gratitud

Worship to God. Element of design.

La gratitud

La gratitud es aquel sentimiento de estima y reconocimiento que una persona tiene hacia quien le ha hecho algún tipo de favor y por ende desea devolverle un favor similar o aún mayor.
La gratitud básicamente es el sentimiento de querer “dar las gracias con acciones” o mejor dicho es el sentimiento que siente una persona cuando quiere devolverle un favor a alguien que le hizo un favor.

La biblia menciona que todas las personas tienen que entrar a la casa de Dios con “acción de gracias” o mejor dicho con “gratitud”, esto quiere decir que debemos de entrar dándole las gracias a Dios por lo que ha hecho por nosotros, pero no sólo eso, sino que con la disposición de servirle en agradecimiento a todo lo que ha hecho por nosotros.
Algo más que se puede entender en este pasaje es que la gratitud no es una opción, es algo que se tiene que hacer de todas maneras, pues no dice “si quieres entra con acción de gracias”, sino “entra por sus puertas con acción de gracias”;  y esto se debe a que en vano irá una persona a la iglesia si no está agradecida con aquel Dios ante quien se está acercando. Las personas que no congregan por gratitud, congregan por religiosidad; pero Dios no quiere religión, él busca una relación y  una buena relación con Dios se logra cuando hay gratitud en el corazón de las personas.

Entrad por sus puertas con acción de gracias,
Por sus atrios con alabanza;
Alabadle, bendecid su nombre” (Salmos 100:4)

Jesús mismo nos da un ejemplo acerca de que es realmente la gratitud, dicho ejemplo muestra claramente lo que él espera de parte de nosotros, en contraposición con lo que generalmente pasa con las personas.

“Yendo Jesús a Jerusalén, pasaba entre Samaria y Galilea. 
Y al entrar en una aldea, le salieron al encuentro diez hombres leprosos, los cuales se pararon de lejos 
y alzaron la voz, diciendo: ¡Jesús, Maestro, ten misericordia de nosotros! 
Cuando él los vio, les dijo: Id, mostraos a los sacerdotes. Y aconteció que mientras iban, fueron limpiados. 
Entonces uno de ellos, viendo que había sido sanado, volvió, glorificando a Dios a gran voz, 
y se postró rostro en tierra a sus pies, dándole gracias; y éste era samaritano. 
Respondiendo Jesús, dijo: ¿No son diez los que fueron limpiados? Y los nueve, ¿dónde están? ¿No hubo quien volviese y diese gloria a Dios sino este extranjero?” (Lucas 17:11-18)

Eran 10 personas por quienes Dios hizo algo, de estas 10 tan sólo 1 sintió gratitud por lo que Dios hizo por él; esto es lo mismo que pasa hoy en día, pues Dios hace cosas grandiosas por millones de personas, sin embargo el número de personas que deciden entregar verdaderamente sus vidas a Dios, buscarle y servirle en agradecimiento por lo que él hizo por ellos es  un porcentaje muy pequeño.
Te pregunto a ti ¿Qué ha hecho Dios por ti? ¿Estas agradecido por ello? ¿Cómo le expresarás tu agradecimiento? ¿Realmente sientes gratitud? Respóndetelo a ti mismo…
Lamentablemente los seres humanos somos muy ingratos y so nabemos agradecer a Dios por todo lo que hace y sigue haciendo a nuestro favor, pero ya es tiempo de cambiar esto, así que te invito hoy a orar dándole gracias a Dios por todo; pero no te quedes tan sólo en las palabras, hoy decide servir a Dios como forma de mostrarle toda tu gratitud.

La prueba verdadera de que alguien está agraciado por lo que Dios ha hecho en su vida es servirle, una persona que realmente sienta gratitud servirá a Dios sin poner pretextos, esta persona podrá hacer limpieza en la iglesia, recibir a las personas que vienen a la iglesia o incluso predicar con la misma satisfacción, pues todas estas son expresiones de su gratitud; una persona que considera que hacer una de estas cosas es algo “indigno” y no quiere hacerlo es porque realmente no tiene “gratitud” en su corazón.

“Vino Jesús a casa de Pedro, y vio a la suegra de éste postrada en cama, con fiebre.
Y tocó su mano, y la fiebre la dejó; y ella se levantó, y les servía” (Mateo 8:14-15)


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