La mejor manera de empezar a amarte a ti mismo en 6 sencillos pasos.

Mucha gente no sabe realmente lo especiales que son. Se ocupan solo en lo negativo, o se rodean de personas negativas que lo único que aportan es eso ¡negatividad!.

Es muy duro ser autocrítico, culparte a ti mismo por cometer errores, y también querer con toda tu alma llevar el estilo de vida de otra persona.

Por eso hoy quiero ofrecerte algunas pistas sobre la manera de empezar a amarte un poco más cada día.

1. ¡Mántente activo!

Activo no significa dos horas agotadoras de levantamiento de pesas en el gimnasio.

Puede ser salir a dar un paseo alrededor de la manzana o realizar 15 minutos de estiramiento una vez que despiertes por las tardes.

Si hacer ejercicios extremos es la cosa, es genial, ¡házlo! La acción es importante, pero es esencial que te levantes y le des a tu sistema un pequeño entrenamiento cada pocos días.

2. Toma este paso fuera de tu zona de confort

¿Quieres ir a una clase de pintura? ¿te interesa esa clase de yoga en tu gimnasio? ¡sólo hazlo! No te arrepentirás.

La mayoría de las personas están demasiado preocupadas por sí mismas que casi nunca notan a las personas que los rodean. Por lo tanto, en el caso de que pienses que la gente te está viendo o te juzgará, no permitas que te alcance. ¡ haz lo que sea que quieras hacer!

3. Tómate un tiempo adicional para hacer las cosas que deseas hacer

Si tus amigos te llaman en tu día libre para salir, no necesitas decir nada. Si quieres quedarte en casa ¡házlo! Porque la gente a tu alrededor haga algo, no significa que tienes que hacerlo también.

La próxima vez que te inviten pregúntate si es algo que realmente necesitas hacer. Si no lo es, cortésmente declina.

4. Felicítate… Pero no lo hagas en voz alta en la calle… ¿me entiendes?

Realmente no me importa si eso parece absurdo. Funciona.

Pero, te reto a fingirlo hasta que lo hagas.

Mira el espejo, la universidad, cualquier cosa y piensa acerca de como luces. Podría ser tan absurdo como,  “mis dientes se ven muy blancos ahora”. ¡Eso es maravilloso! ¡Cega el mundo con tus dientes blancos! Cuanto más te creas encuentras lo que prefieres.

5. Elimina las influencias negativas en tu vida

El primer paso para disfrutar, es eliminando a las personas que no te quieren.

El amor es una acción, una opción, no un sentido. Así que cualquiera que afirma que te quiere pero no saca tiempo para ti, no te hace sentir único, o te trata como si fueras inmaterial, que se vaya. No son dignas de tu preciado corazón y tiempo.

6. Ora

Simplemente toma un tiempo del día para pasar a solas con Dios, para poner todas tus ideas y sentimientos juntos.  Para organizar tus peticiones a Dios, aunque El ya sabe lo que necesitas, sin embargo, pedir, orar, es un paso de fe y obediencia.

Antes de iniciar tómate tu tiempo y lee algunos versículos bíblicos y empieza a pensar en ellos  para ayudar a fortalecer la seguridad y la confianza en Dios, y también en lo que él ha hecho por ti.

Oye, por favor, chica, chico, haz una lista de 3 cosas positivas, dones, talentos que Dios te ha dado. Reconócete, eres una persona especial para Dios. No eres un “limosnero”  espiritual. Tienes tus derechos de hijo. Reconócelo y ámate. Sé paciente contigo mismo.

Pero sobre todo perdónate. Si continúas pensando negativamente de ti mismo, tienes que entender que estas ofendiendo a Dios, pero pídele perdón y perdónate a ti mismo, y continúa en tu camino. ¿Cómo sabes si te perdona Dios o no?

Muy sencillo: Tu relación con Dios es activa, dinámica, y no se trata de un drama telenovelesco en el cual Dios está enojado contigo y te manda castigos para estarte molestando. Amiga, amigo, Cristo no murió en vano, Cristo murió en la cruz, y derramó su sangre, para que tengas la garantía del perdón. Hay que respetar, temer a Dios y no continuar odiándote a ti mismo, o en otro error grave. El reconocer tu necesidad de Dios, el ser humilde ante El, el reconocer tu lugar de hijo, perdonado, humillando tu vida, todo esto es parte de tu relación dinámica con él, pero, tu perdón ya fue otorgado hace dos mil años. Recíbelo con fe.

Gracias por leer, ora por nosotros, y si encuentras algún detalle u horror ortográfico que quieras señalar, hazlo con amor y paciencia porque también los escritores nos equivocamos  tenemos nuestro corazoncito.