No pierdas la esperanza porque yo estoy aquí.

No pierdas la esperanza porque yo estoy aquí para sostenerte y darte las fuerzas para resistir.  Te estoy dando toda la fortaleza que te puedo dar para seguir hacia adelante, para que no seas derrumbado por las aflicciones, para que te sientas capaz de levantarte, de continuar caminando, de hacerle frente a las dificultades, de seguir luchando.

Tú ya has vivido el triunfo y la victoria antes, así que esta situación con la que hoy estás luchando, no te vencerá, no sufrirás derrota, ni serás avergonzado.

Escucha mis palabras y llénate de mucho ánimo porque en este día y en los que vienen, lo vas a necesitar. Por esa fe tan ferviente que en mí tienes, verás un milagro sobrenatural.

Mi palabra tiene el poder para sanar tu cuerpo, para cubrir a tu familia, para traer provisión, para llenar toda tu necesidad. No faltará sobre tu mesa el pan, abundará en tu casa la alegría y una verdadera prosperidad.

Recibe mis bendiciones con corazón humilde y en agradecimiento también piensa en aquellos que pasan por malos momentos, usa tu abundancia para ayudar y para bendecir, busca ayudar al que menos tiene y verás cómo yo abro las ventanas de los cielos, hago que tu hogar de paz y de gozo se llene. Porque mi bendición verdadera la verás en la armonía y en la estabilidad que a tu familia llega. En la salud y en la sabiduría que les traerán tiempos de felicidad, una nueva vida.

Tienes que creerme y aceptar la realidad, de que un mejor futuro para todos los que amas es posible y muy pronto verás hechos realidad muchos sueños que pensaste que nunca podrías lograr.

Yo tu Dios, omnipotente y sobrenatural, estoy siempre contigo, te cuidaré, te protegeré, te sostendré hoy y por la eternidad. Amén.