Quiero hablar contigo.

Quiero hablar contigo de eso que sientes, esos sentimientos que no te dejan vivir, ese peso que llevas sobre ti que no te permite ser feliz, ese dolor que por mucho tiempo has estado soportando, esas emociones que por años has callado, quiero que me hables con confianza y me cuentes.

No sientas vergüenza, no tengas pena, te conozco demasiado bien, tus secretos no me asustan. Decídete a hablar conmigo en este día, no dejes ir la oportunidad de vivir en libertad y de al fin poder sentir la verdadera felicidad que sólo puede tener un corazón libre de tantas ataduras.

No puedes seguir caminando y arrastrando tantas cosas, no debes llenarte de amargura.  Aquí tengo para ti un amor maravilloso que puede acabar de una vez por todas con ese pasado doloroso y puede sanar tus heridas internas, transformar tu manera de creer, de pensar, darte fortaleza y felicidad eterna.

Tienes que pensar y reconocer que no es casualidad que me estés oyendo. Debes aferrarte a la vida, tienes que perdonarte a ti mismo, darte una oportunidad, porque yo también te estoy dando mi perdón, abriéndote las puertas del bien y la prosperidad, pero tú tienes que creerlo.

Dime qué es lo que te está lastimando hoy, qué es lo que te está doliendo.

Reconoce por favor que no puedes continuar con tus propias fuerzas. No busques en la gente o en las cosas de este mundo, ni tu solución ni tu respuesta.

Necesitas un milagro sobrenatural y ese sólo lo puedes conseguir postrado en mi presencia.

No quiero que lo olvides, no te distraigas, no quiero que te pierdas, tú no naciste para vivir en tristeza ni en esclavitud, no puedes conformarte a vivir alejado de tu destino lleno de abundancia.

Si hoy te ofrezco sanidad, si hoy te saco del pozo de la soledad, abre tu corazón y acepta, recibe, abraza esta bendición, prepárate con valentía para vivir una vida cubierto por mi amor y por mi gracia. Amén.