Tu prosperas, yo lo digo

Tu prosperas, yo lo digo, es mi voluntad que todo lo bueno que venga a tus manos sea multiplicado y bendecido. Tú lo creerás, no lo dudarás y no pondrás de pretexto que has fallado muchas veces y que no eres perfecto. Si vas a creer en mí plenamente, cree también en mi perdón, si quieres ver una bendición plena, no le hagas caso al acusador, no prestes oído, ni a las críticas, ni a las calumnias, no le des espacio en tu pensamiento a todas las palabras que los envidiosos quieren usar para arruinar tu futuro poderoso.

En vez de llenarte de temor y de ansiedad, siente mi mano tocando tu corazón, llénate de gozo, de paz, de esperanza, fe y confianza, yo pondré en tu vida alegría y colocaré en tus labios alabanza. Tu vida será diferente, tu bendición viene del cielo, la abundancia llegará a tu casa y serás libre de toda cadena de deudas y errores que lastiman tus finanzas.

 

A ti te parece que estás pasando tiempos de escasez, pero escucha, cree a mis palabras y mira ahora a tu alrededor con los ojos de tu fe, se sensible a las puertas abiertas y las oportunidades, valora y trata muy bien a quienes encuentres en tu camino, yo traigo a tu vida muchas personas especiales que te darán la mano así como yo lo hago. Sé amistoso, sé amable, trata a todos con respeto, porque voy a bendecirte y voy a usarte de manera sorprendente que ni tú mismo te imaginas todas las maravillosas cosas que quiero hacer contigo.

En el tiempo de la dificultad te levantarás, te alumbraré en medio de la oscuridad, de mi poder serás testigo. Mira, te diré un secreto, esto que estás leyendo y escuchando, a muchos de mis hijas y mis hijos se los digo, pero no todos me creen. Otros no quieren recibir lo que les doy, me ponen muchos pretextos, prefieren creerle a aquellos que quieren verlos esclavizados de la miseria y el pecado, del dolor y la tristeza y desechan mis bendiciones, mis palabras, mis promesas. Si yo te digo que te amo, más vale que me creas, no sea que, por perder el tiempo dudando, no aceptes mis bendiciones en tus manos y las pierdas. Pero yo sé que tú eres diferente, lo he comprobado muchas veces. Yo sé que tú me crees y yo te amo mucho. Recibe mi bendición ahora. Amén.