Ya no te aflijas por las cosas.

Ya no te aflijas por las cosas que en tu familia están pasando, no te debes de preocupar. Mis ángeles acampan alrededor de tu casa, mi Espíritu abriga con amor tu hogar. Mis ojos miran atentos todo lo que está sucediendo y aunque a veces no parece, pero yo sigo en control.

Quiero que hoy descanses en mí y que me creas en esto: Todas tus aflicciones las transformaré en algo mejor. Te ayudaré y te sostendré, que en tu corazón no haya temor. Tienes mi palabra que te da las fuerzas para salir adelante y triunfar sobre estos acontecimientos, tienes mis promesas. Quieres ver a tu familia en paz y en salud, deseas con toda tu alma que regrese la armonía a tu hogar, por eso debes de perseverar en doblar tus rodillas y con toda tu fe orar.

Te vas a sorprender cuando veas los milagros que muy pronto han de suceder, pero cuando veas cómo mi bendición llega a los tuyos, por favor no te olvides en dónde nace la fuente de agua cristalina que trae la vida y la prosperidad.

En mi presencia está la base de tu felicidad, en mi palabra está la raíz para la armonía en tu casa, en mi amor está la fortaleza que a través de cualquier problema te guiará. No te olvides de mí y procura, que ningún miembro en tu familia se olvide de quién los rescató, que no se alejen de la fe y que no se llenen de amargura. Algunos reciben bendición y en vez de ser agradecidos, se llenan de soberbia y niegan al Dios que los salvó. Tienes que estar pendiente para que en tu hogar no suceda esto. Recuérdales cada día que deben de creer en mí y que me deben de buscar.

Si te mantienes firme en la oración, la maldición nunca tocará sus vidas, la enfermedad y la escasez para siempre se irán.

Quieres ver a tu familia unida, quieres ver a tus hijos bendecidos, yo también, ésta es mi voluntad. Sigue creyendo, sigue orando, te amo y en todo lo bueno y lo edificante te seguiré apoyando. Amén.