Yo sé muy bien lo que hoy estás necesitando.

Yo sé muy bien lo que hoy estás necesitando, eso que sólo tu y yo sabemos, ese asunto que te llena de preocupación, esa situación por la que estás llorando.

Para mí no hay secretos, espero que en este momento mientras me escuchas, te des cuenta que no hay nada oculto para mí, yo sé las cargas que sobre tus espaldas llevas.

Comparte conmigo tu dolor, cuéntame cada detalle del porqué de tu aflicción. Aunque yo ya conozco tus pensamientos y tus razones, verás que mientras me dices lo que sientes, tu espíritu empezará a sanar, se irá toda confusión de tus emociones, tu alegría y tu paz regresarán.

Dobla tus rodillas y en oración dime lo que sientes, quiero escucharte, sanar tu alma, no quiero que sufras más. Tienes derecho a una vida de felicidad y libertad, quiero que veas tus sueños hechos realidad, que termines los proyectos que iniciaste, que veas a toda tu familia crecer, disfrutarás mucho cuando mires que en todo lo que hagan les ira muy bien.

No te he creado para que pases tu tiempo en depresión y tristeza. Di mi vida en una cruz y resucité con poder para que estés lleno de ánimo y fortaleza, para que seas vencedor por siempre, para que goces de mi amor en mi presencia eternamente.

Te queda aún mucho tiempo por vivir y lo vivirás en victoria. Cree en mi palabra y en tu vida se manifestará cada día mi poder y mi gloria. Has sido creado, escogido para ver muchos milagros, he escrito con mi propia mano tu destino y mi amor nunca te ha faltado.

Vas a llegar a tu meta, de manera poderosa conquistarás la tierra prometida, vencerás toda soledad y tristeza con tu fe en mi palabra milagrosa.

No te preocupes por los días que vendrán, yo sé muy bien lo que has de necesitar, yo proveeré para tu sustento, para tus gastos, para tu necesidad. Sólo te pido que creas, que camines en fe, que trabajes con responsabilidad y que en mis promesas nunca dejes de creer. Amén.