Confía a Dios todos tus caminos

Dios, está sobre todas las cosas y antes que todas las cosas. ¿Realmente conocemos el Dios al que le servimos?

En Apocalipsis 21:6 vemos cómo Dios nos explica quién es y cómo Su gran amor para con nosotros se manifiesta en la salvación de nuestras almas y la certeza de que en Él no nos faltara nada:

“También me dijo: «Ya todo está hecho. Yo soy el Alfa y la Omega, el Principio y el Fin. Al que tenga sed le daré a beber gratuitamente de la fuente del agua de la vida.”

Él no solo se presenta como el Dios Todopoderoso que es, también nos invita a que vivamos en Él. Vayamos tras Su salvación en Cristo Jesús, el agua viva la cual todo lo sacia.

Cuando tomamos agua, lo hacemos para hidratarnos, para limpiarnos, para hacer que todo en nuestro organismo funcione. Además nuestros cuerpos se  componen en gran parte de agua. Ahora te pregunto: ¿Ha tomado usted el agua viva que nos ofrece Jesús? ¿Estás seguro de que tu vida marcha con el agua viva o con el agua que nos ofrece el mundo?

También, Romanos 11:33 nos habla de lo Poderoso que es nuestro Dios. En ocasiones nuestros pensamientos nos confunden al pensar que podemos ser como Dios. Es decir, tener el control de las cosas. No trates de hacer el trabajo de Dios, simplemente recibe Su bendición y confía en que todo cuanto existe está bajo  su control.

“¡Qué profundas son las riquezas de la sabiduría y del conocimiento de Dios! ¡Qué indescifrables sus juicios e impenetrables sus caminos!” Romanos 11:33.

Entender que el resultado no depende de mí

Cuando confiamos en Dios y le entregamos nuestras vidas, le estamos dando permiso para que Él sea quien nos guíe. No podemos caminar delante de Dios. ¿Quiénes somos nosotros para creer que sabemos lo que necesitamos y lo que es mejor? Somos parte de Su creación, fuimos creados por  Él, vasos de barro creados por el alfarero.

No podemos confiar en nuestra comprensión del mundo y de la vida, pero podemos confiar en que Dios sabe todas las cosas,  incluso, conoce a detalle todo proceso, de principio a fin.

“Confía en el Señor de todo corazón,y no en tu propia inteligencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él allanará tus sendas” Proverbios 3:5-6.

Al confiar en Dios en todo momento, incluso ante las adversidades, estamos permitiendo que la Gracia de Dios abunde en nuestras vidas. No podemos entender la forma en que obra Dios, pero sabemos que lo hace. Es importante saber que si nuestras vidas están bajo Su control, lo que podríamos considerar como un error puede que sea un fragmento de un plan redentor.

“ Ahora bien, sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de quienes lo aman, los que han sido llamados de acuerdo con su propósito” Romanos 8:34.

Aceptar que Dios es soberano

Al aceptar la soberanía de Dios, estamos de acuerdo en que Él es la fuente suprema de todo poder y autoridad. Mientras luchamos con muchas cosas, nada es demasiado difícil para Él.

Dios puede hacer todas las cosas y lograr cualquier cosa. Él orquesta y determina todo lo que sucederá en nuestras vidas.

“¡Ah, Señor mi Dios! Tú, con tu gran fuerza y tu brazo poderoso, has hecho los cielos y la tierra. Para ti no hay nada imposible” Jeremías 32:17.

Dios tiene el control de todas las cosas y gobierna todas las cosas.

Tiene poder y autoridad sobre la naturaleza, los reyes terrenales, la historia, los ángeles y los demonios. Incluso, el mismo Satanás tiene que pedirle permiso a Dios antes de poder actuar.

“El Señor ha establecido su trono en el cielo; su reinado domina sobre todo” Salmo 103: 19.

El testimonio de otros y nuestras propias experiencias previas con Dios nos animan.

En momentos en que nuestra propia capacidad para confiar se debilita, el testimonio de otros sobre lo que Dios ha hecho en sus vidas nos pueden animar. Así  mismo, recordar nuestras propias experiencias pasadas, cuando Dios ha obrado a la perfección en nuestras vidas.

Hablando de Sus seguidores, quienes reconocen que nuestro Señor lo es todo y que en este mundo nos enfrentamos constantemente al dolor:

“Ellos lo han vencido por medio de la sangre del Cordero y por el mensaje del cual dieron testimonio; no valoraron tanto su vida como para evitar la muerte” Apocalipsis 12:11.

Así que, mientras nos esforzamos por confiar en Dios rápida y completamente, en las cosas grandes y las pequeñas, podemos estar seguro de que Él será fiel a Su Palabra. Él está completamente en control, Él ya conoce el resultado, Él es soberano, y se ha mostrado repetidamente bueno y verdadero en la vida de Sus hijos fieles. Al confiar en Él, no nos decepcionaremos.