Las Cosas Que En Verdad Valen En Tu Vida

Todos vivimos nuestra vida llenos de anhelos y esperanzas. Si bien, nuestros sueños van cambiando con los años, nuestro deseo de ser felices y lograr u obtener cosas, aunque sean pequeñas, es un deseo que no se acabará nunca.

Es verdad también que no lo podemos tener todo en la vida, pero sería triste que llegásemos a nuestro lecho de muerte, y si aún nos quedasen fuerzas para pensar y hablar, estuviésemos llorando por tantas cosas buenas y positivas que quisimos lograr en la vida, pero no lo hicimos por temor a luchar, al dolor y a la crítica.

Muchos de nosotros no estamos enfocados en las cosas que sí valen y andamos luchando por sueños “de papel” o más bien, de humo. Cosas, logros o situaciones que se pueden esfumar o desaparecer en un segundo. Por lo cual, no valió la pena haber abandonado sueños más importantes, por cosas vanas, como en algunos casos, la fama, algunas propiedades, la popularidad en las redes, o congraciarnos con personas que no nos aman y en realidad nos están “explotando”.

(Desgraciadamente, esto sucede: por ejemplo, el hombre que abandona sus propios hijos por ir y mantener a los hijos de otro. Y al final nadie le agradece por sus esfuerzos). Continúa leyendo después de la imagen…

cosas importantes

¿Qué cosas valen para ti?   Por mi experiencia en logros y fracasos, en vivir mi propia vida a veces en necedad y a veces en sabiduría, y por el dolor que me causaron tantos desaciertos, te puedo decir que cosas si valen para mí. Tal vez estas palabras te sirvan para reafirmar en tu vida las cosas a las cuales tú sí debes de dedicarle de tu tiempo y energía.

1.- Tus padres. Por más imperfectos que hayan sido, tienes que perdonar y amar a tus padres. Si ellos te fallaron, pide a Dios fuerzas para perdonar. Sí, ya sé que hay casos muy extremos donde es imposible ver cara a cara a la persona que tanto daño nos hizo, y pedirles perdón; en vez de que ellos nos pidan perdón a nosotros. Pero, créeme, hay mucha bendición en reconciliarte con tus padres.

Ahora bien, si nunca has tenido problemas serios con ellos, pues con más razón debes de dedicarles de tu tiempo, energía y dinero. Así es, apóyalos en su vejez, trata de proveerles lo que necesitan. Hazlo, Dios te recompensará.

2.- Tu familia.  (Hermanos, primos, abuelos, tíos, etc.). A todos deberíamos de tratar con respeto y cariño, y tratemos de dejar en el olvido rencillas que, a veces ya ni nos acordamos por qué se iniciaron. En nuestra familia habrá personas a quienes nos es grato tratar, y habrá otras de quienes preferimos mantenerlos alejados. Aun así, busca un tiempecito para hacerles saber a todos cuantos los aprecias. Pide perdón y perdona si es necesario hacerlo (Continúa leyendo después de la imagen).cuida a tus hijos

3.- Tus hijos, si los tienes. No deberías estar alejado de tus hijos por nada. A veces nosotros mismos crecemos creyendo en la fantasía de que nuestros hijos tienen que ser perfectos y que se tienen que someter al 100% a todas las reglas que les pongamos. Pero, el tiempo, la experiencia, la vida, (y aun la misma Biblia) nos enseña que habrá hijos que actúan con sabiduría y también habrá aquellos hijos o hijas pródigos que se alejarán de nosotros por un tiempo y cometerán errores. Oremos por ellos que esos errores no los metan en prisiones o los lleven a la muerte. Tenemos que orar por nuestros hijos, pero jamás odiarlos o guardarles rencor. Dime, por favor, qué opinas de este tema.

4.- Dedica tiempo a entrenar tus talentos, a aprender más, a no quedarte estancado en tus habilidades.  Hazlo por ti, hazlo por tu futuro financiero y por tu vejez. Una persona que mantiene su mente ocupada en cosas edificantes tiene mucho menos riesgos de sufrir depresión, tristezas y algunas otras afecciones que llegan con la edad, (El Alzheimer, por ejemplo).

Lee la Biblia, lee libros, inscríbete en clases. ¡Supérate! Hazlo por ti, te lo repito, y verás como tu actitud también bendice a tu familia.

5.- No permitas que tu relación con Dios se enfríe o se estanque.  Aún nuestra relación con Dios debe estar en crecimiento y tiene que llegar a una madurez tal en la que no seamos movidos por vientos emocionales, ni por cambios externos, y que ni aun tragedias o conflictos nos arranquen la valiosa fe en Dios que nos ha traído hasta aquí (Continúa leyendo después de la imagen).

oremos a Dios

Una persona que conoce a Dios ya no necesita señales sobrenaturales para poder sobrevivir día a día. Dios está contigo y estará siempre, lo sientas o no lo sientas, lo mires o no lo mires, recibas o no recibas rápida respuesta de él, y aunque estés viviendo una etapa muy conflictiva: Dios sigue estando contigo y pronto verás cómo después de la tormenta, viene la calma y así será siempre.

Por favor, indícame en la sección de comentarios, que cosas también son importantes para ti.

Te dedico este lindo video:


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *