Oración corta por los corazones rotos

Señor, mi corazón está roto, pero sé que estás conmigo. Mi alma está aplastada por el gran peso de mi dolor, pero tú eres mi salvador. Aunque sufro sé que no moriré, porque tú me amas, Dios mio

¿Te han roto el corazón? Haz con mucha fe el modelo de oración que compartimos contigo al final de este artículo.

Aunque no lo creas, puedes morir si tu corazón está roto. Este es un hecho científico: un corazón que sufre profundamente detrás de una caja torácica puede latir a un ritmo desesperado.

Cuando imaginas a un corazón roto de seguro llega a tu mente el dibujo de un corazón partido por la mitad con una línea irregular. Pero lo cierto es que las personas en la vida real pueden desarrollar consecuencias cardíacas como consecuencias de un desamor o una traición. Existe un vinculo real entre la salud mental, la depresión y la enfermedad cardíaca; y por desgracia, las mujeres son más propensas que los hombres a desarrollar este síndrome de corazón roto.

Sigue leyendo mas abajo:

Oración por los corazones rotos

Por si no lo sabías, este extraño síndrome puede diagnosticarse erróneamente y podría creerse que se trata de un ataque al corazón, ya que los síntomas y los resultados de las pruebas son muy similares. Es más, las pruebas muestran cambios bruscos en el ritmo cardiaco y las analiticas son típicas de un ataque al corazón.

Una mala noticia puede romper un corazón en mil pedazos, pues puede provocar insuficiencia grave en el músculo cardíaco a corto plazo.

Sin embargo, hay buenas noticias: este síndrome es tratable. De hecho, la mayoría de las personas que llegan a experimentarlo pueden recuperarse por completo en cuestión de semanas. Las posibilidades de que pueda ser fatal son muy bajas. Pero, de todas formas, si tienes el corazón roto te invitamos a hacer esta oración:

Oración corta por los corazones rotos

Señor, mi corazón está roto, pero sé que estás conmigo. Mi alma está aplastada por el gran peso de mi dolor, pero tú eres mi salvador. Tu Palabra es mi única esperanza, ¡reviveme y consuélame! Especialmente hoy que mi espíritu se desmaya, pero eres el aliento de vida dentro de mí. Tú eres mi ayuda, eres quien me sostiene.

Reconozco que soy débil, pero, Tú, mi Dios eres fuerte. Bendices y llenas de gracia a los que lloran, y confío plenamente en que me bendecirás a mí y a mi familia con todo lo que necesitamos. Tú puedes rescatarme de esta oscura nube de dolor y desesperación.

En el nombre de Jesús, Amén.