Oración de la mañana por salud y libertad.

Dios, inclino mi ser, doblo mis rodillas, humillo ante ti mi alma, te ofrezco en ofrenda mi vida, traigo a ti este humilde corazón que te ama.

Yo sé Amado Señor   que tu te agradas en nuestra fe, y que te pidamos es para ti como incienso santo así que en este día pido con prudencia, pongo ante ti mis peticiones con confianza.

Que los padecimientos y dolores, enfermedades y quebrantos del cuerpo se aparten de mi camino, que ningún mal toque mi casa.  (Continúa leyendo después de esta imagen )

Declaro en tu nombre que somos sanos y libres de todo mal, de toda enfermedad, de todo síntoma, de todo cansancio corporal.

Te pido bendiciones sobre mi familia, mis padres, mis hijos, hermanos y vecinos. Dales buena salud  en todo momento, y que con tu gracia estemos siempre unidos, libres de chismes y contiendas, que reine en nosotros la amistad, la cooperación y la verdad.

Señor Celestial, ¡Eres un ser grandioso! ¡Eres puro, Señor!

Que tus bendiciones abunden este dia, que aun a pesar de cualquier obstáculo que podamos enfrentar no nos falten el gozo y la alegría, consagramos a ti la mañana, la tarde y la noche. (Continúa leyendo después de esta imagen )

Ofrendamos  a ti nuestros sueños, nuestras ocupaciones, que todo lo que hagamos sea de tu agrado y siempre sea una muestra de que en público y en lo secreto te servimos y te adoramos.

Que nuestra respuesta a tus bendiciones hoy y siempre  sea nuestra actitud sincera de servirte, obedecerte y reconocerte en todo lo que hacemos.

Danos por favor lo que necesitamos, no te pedimos cosas vanas, no hacemos mal uso de tus promesas para pedir riquezas pasajeras ni lujos mundanos, tan solo el pan de cada dia, salud, amor y protección a nuestra familia y que no nos desviemos por un mal camino, que a pesar de nuestras malas decisiones estés siempre a nuestro lado para guiar nuestro destino.(Continúa leyendo después de esta imagen )
¡Señor de Señores, guíanos! ¡Rey de Reyes, protégenos!

Padre, tú que juzgas al ostentoso y fortaleces al débil, santifica nuestras vidas, ayúdanos a que crezca nuestra perseverancia, no te apartes jamás de nuestro lado, porque siempre nuestra mano está extendida a ti, y cada dia, cada hora, cada segundo, te necesitamos,

amén