¿Qué Es Un Avivamiento Espiritual?

avivamiento espiritualUn avivamiento espiritual es un movimiento del Espíritu de Dios que impacta en la iglesia y en sus miembros de manera positiva. Se puede considerar como un «despertar» de la espiritualidad, la fe y la devoción cristiana.

Los avivamientos han ocurrido a lo largo de la historia de los seguidores de Cristo, a menudo como respuesta a la falta generalizada de creencia, práctica y conocimiento de lo que significa seguir al salvador.

Un avivamiento suele identificarse por un rápido aumento de la fe personal, la piedad y el comportamiento moral de los miembros de esa comunidad. La actividad misionera incrementa entre los miembros y los esfuerzos de ayuda para los necesitados, crece.

Siga leyendo para descubrir más sobre lo que significa pasar por un avivamiento espiritual.

¿Qué es un avivamiento espiritual?

En resumen, un avivamiento espiritual es la experiencia de nacer de nuevo a través de la obra interior del Espíritu Santo. En lo espiritual, es una transformación completa del espíritu humano, un ser que pasa de una vida de pecado a una nueva vida en Cristo. Es una especie de restauración, un cambio radical de la naturaleza, la perspectiva y las relaciones de la persona.

El primer Gran Avivamiento fue en el 30 d.C. Podemos verlo en Hechos 2:41. Fue en aquel gran avivamiento cuando el fuego del Espíritu Santo se derramó y en él más de 3000 personas le dieron su vida a Cristo.

En otras palabras, un avivamiento espiritual es la experiencia del «despertar» religioso. Si tomamos el significado de la palabra «avivar», vemos que quiere decir encender, vivificar, animar. Es también, por ejemplo, el proceso en el que una persona apagada en la fe es encendida por el Espíritu Santo.

Cuando el pueblo de Dios nace de nuevo, se le da una nueva naturaleza, un nuevo corazón y un nuevo espíritu. Tienen un nuevo amor por Dios, un nuevo gozo, nuevas fuerzas y una nueva esperanza. Cuando alguien renace, tiene una nueva relación con Dios, con ellos mismos y con los demás. Tienen una nueva vida que es diferente de la que vivían antes.

¿Por qué necesitamos un avivamiento espiritual?

Todos en algún momento podemos llegar a tener un problema. De hecho, todos tenemos pruebas y tribulaciones. A muchos de nosotros, aunque seguimos desde hace muchos años a Cristo, nos acompañan las calamidades y las aflicciones. Entonces sucede que, con el tiempo, muchos seguidores de Cristo, se van apagando. Pero el Reino de Dios permanece intacto.

Así es, debemos permanecer obedientes, y, al despejarse la tormenta; si permanecemos fieles en Su Palabra, podremos gozar de esos períodos de alivio. A veces estas temporadas aparentemente libres de problemas pueden durar un tiempo largo, pero lo importante es incrementar nuestra espiritualidad e ir perfeccionándonos como seguidores de Cristo. La meta es parecernos a Él, no importa el problema o la situación que estemos atravesando.

¿Por qué necesitamos un avivamiento espiritual? Necesitamos un avivamiento espiritual debido al pecado en nuestras vidas. El pueblo de Dios tiene una tendencia a pecar. El pecado es cualquier comportamiento que va en contra de la voluntad de Dios.

El pecado puede ser cualquier pensamiento, palabra o acción que no agrada a Dios. Esto no es sorprendente si consideramos que todos somos pecadores, y tenemos una tendencia a hacer cosas pecaminosas. El apóstol Pablo dijo: «Nadie es justo, ni siquiera uno; nadie entiende, nadie busca a Dios. Todos se han desviado, todos se han vuelto inútiles; no hay nadie que haga el bien, ni siquiera uno» (Romanos 3:10-12).

A causa del pecado, todos necesitamos un avivamiento espiritual. Cuando el pueblo de Dios nace de nuevo, se le da una nueva naturaleza, un nuevo corazón y un nuevo espíritu.

¿Cómo podemos experimentar un avivamiento espiritual?

Cuando nos abrimos a Dios y le pedimos ayuda, podemos experimentar un avivamiento espiritual. Esta es una manera de recibir las nuevas fuerzas que necesitamos.

Dios nos brinda su poder transformador a través de su Espíritu Santo. El apóstol Pablo dijo a los cristianos de Éfeso: «Por lo tanto, si alguien está en Cristo, es una nueva creación. Lo viejo ha pasado; he aquí que ha llegado lo nuevo» (2 Corintios 5:17).

Jesús es una fuente inagotable de vida. Es un río de agua viva que siempre está ahí, dispuesta a apagar nuestra sed, a refrescarnos, a darnos nuevas fuerzas por siempre.

Conclusión

Un avivamiento espiritual es la experiencia de «nacer de nuevo». Es el proceso en el que una persona es transformada por Dios. No importa la circunstancia. Cuando el pueblo de Dios nace de nuevo, se le da una nueva naturaleza, un nuevo corazón y un nuevo espíritu.

Tienen un nuevo amor, una nueva alegría y una nueva esperanza. Cuando alguien nace de nuevo, cuando alguien llega a ser consciente del amor inagotable de Dios, tiene una nueva relación con Dios, con ellos mismos y con los demás.