¿Sabes cómo preparar conservas de tomates? ENTRA Y APRENDE

La técnica de preservar los tomates en conserva tiene el beneficio de ahorrar, porque evita botar alimentos y además se los puede conservar por mucho tiempo si sigues al pie de la letra ciertos procedimientos.

Los tomates son de las frutas (aunque todos creen que es un vegetal) más consumidas en todo el mundo. Puede ser en pastas, salsas de tomates o incluso como el famoso ketchup.  El tomate se ha convertido en un ingrediente primordial en múltiples preparaciones y recetas.

Desde hace mucho tiempo se ha estado comercializando los tomates en conservas y enlatados, para la elaboración de salsas o para conservar su textura y su sabor tan especial.

¿Qué pasa con las conservas de tomates comerciales?

Las conservas, pastas de tomate o los tomates enlatados son una opción muy buena cuando se necesita de este y no tienes un supermercado cerca. Se guardan en la alacena y duran muchísimo tiempo.

No obstante, muchos productos de estos tienen conservantes que ayudan a conservarlos y que no son del todo saludables, es por esta razón que siempre va a ser mejor opción preparar tu propia conserva de tomates hecha en casa.

¿Cómo hacer conservas de tomates natural?

Aunque creas que es difícil, hacer en casa tus propias conservas de tomates es muy fácil y solo debes seguir este procedimiento:

1. En una olla bien grande, hierve los tomates que quieras durante unos cuantos minutos. Lo que buscamos con esto es ablandar la piel para que el proceso de pelado resulte más sencillo.

Truco: Un truco bastante sencillo para hacer del pelado de tomates algo realmente fácil, es hacer un corte en forma de “X” en el extremo inferior del tomate justo antes de ponerlo a hervir, esto hará que la piel se ablande uniformemente y mejor.

2. Luego de que hiervan durante dos minutos más o menos (los tomates maduros necesitan menos tiempo) sácalos del agua y pásalos a un recipiente con agua muy fría para romper su cocción y retírales la piel. Una rápida y excelente opción es colocarle hielos al agua.

 

Mientras más fría esté el agua, más efectivo será el proceso y esto hará  que el alimento no solo conserve su color y su brillo sino a que mantenga muchísimo más su sabor.

3. No hay necesidad de que les quites la semilla ni su interior. Corta en trozos el tomate ya pelado y colócalos en un frasco que sea de vidrio y que tenga tapa. Llena el frasco hasta arriba. Puedes hacerle algo de presión a los tomates para que se compriman un poco y quepan más.

4. Cuando estén todos los tomates dentro del recipiente, llena de agua el recipiente hasta el cuello y añade una cucharadita de sal y una de azúcar. Aparte de darle sabor, esto ayudará a su conservación.

5. Limpia bien todo el borde del frasco y cierra bien. Se recomienda el uso de frascos especiales para realizar estas preparaciones, que vienen con una anilla en todo el borde para evitar el paso de agua.

6. Luego de cerrados, coloca los frascos en una olla con agua hirviendo. Esta olla debe ser bien grande para que quepa el recipiente completo y que el agua lo tape.

7. tan pronto estén completamente sumergidos, se dejan hervir por unos 45 minutos.

8. Pasado ese tiempo, retíralos del agua y déjalos en reposo toda la noche o por lo menos 24 horas.

9. Cuando ya hayan transcurrido las 24 horas, guarda el frasco a temperatura ambiente en un lugar fresco donde no le de directamente la luz del sol y ya tienes una conserva de tomates para todo 1 año.

¿Por qué es bueno hacer conservas de tomates?

Hacer conservas o embotellar los alimentos, es algo que durante mucho tiempo ha sido la mejor elección para conservar la frescura del producto.

Ya sea tomates, aceitunas, pimentones y un montón de preparaciones se guardan con esta técnica por comodidad, facilidad y las ventajas que esto proporciona al alimento:

 

El vidrio es higiénico.

No impide en nada con el sabor del alimento que haya en su interior.

No admite la entrada de gas ni oxígeno, haciendo casi imposible que el alimento de adentro se dañe u oxide.

No permite que se desarrollen microorganismos o agentes que puedan arruinar el alimento.

Conserva su olor y frescura.

El vidrio ayuda a conservar los alimentos por un periodo mucho más largo de tiempo.

Es resistente al calor y al frío, esto quiere decir que puede contener muchas preparaciones.

Es fácil de guardar y de usar.