7 cosas que suceden cuando oramos

Alguna vez has pensado: “¿qué pasa cuando estoy orando?” ¡Aquí hay 7 cosas que suceden mientras oras! GARANTIZADAS

Dios escucha tu oración
Cada vez que oras, Dios te escucha. ¡Piensa en lo asombroso que es! Dios tiene el poder de transformar tu vida desde adentro hacia afuera a través de la oración. La Biblia nos dice, “la oración sincera de una persona justa tiene un gran poder y produce resultados maravillosos” (Santiago 5:16). (Lee después de la imagen)

Cuando oramos, siempre pasa algo.

Nuestro tiempo de oración es una oportunidad para reconocer la realidad de que Dios es responsable del alma de otro. ¡Qué bueno que Dios nos permite contribuir! La forma en que oramos por los demás es menos importante; que oremos es lo más importante. Dios está esperando ansiosamente tus oraciones. Aquí hay siete cosas increíbles que suceden cuando oramos.

El tiempo se hace mas lento. 

La oración tiene el asombroso poder de hacer que tu mundo se desacelere. Cuando la vida se mueve a un ritmo rápido, pasa algún tiempo en oración. La reflexión siempre ayudará.

Te acercas a Cristo. 

La oración es tu vínculo directo con Dios. ¡Hablar con Él te acerca más a Él, te hace estar más en sintonía con Su propósito para tu vida!

Ayudas a los demás.  Orar por los demás, especialmente en Su presencia, puede ser un estímulo asombroso. ¡Ellos conocerán tu amor, así como el amor de Dios!

Tu carga se hace ligera 

¡Orar por tus problemas aliviará tu carga! ¡Dios está ansioso por llevar tu carga y amarte durante todo el camino!  ( Lee después de la imagen)

Comunión con tus hermanos en la fe.

¡Cuando usted ora se une con todos los cristianos pasados y presentes, levantando sus voces a Dios en perfecta armonía! Tu deseo de alabar a Dios es testimonio de que si valió la pena todo el esfuerzo y sacrificio de miles que entregaron sus vidas por Cristo predicando la palabra de Dios.

Adoras…  Orar a Dios es un acto de adoración. En la oración le estás alabando por todo lo que ha hecho y aún está por hacer. ¡Alabado sea Dios!