Conozca algunos síntomas que te dicen que algo va mal en los riñones

Al no funcionar con normalidad los riñones no pueden expulsar las toxinas del torrente sanguíneo y, de acumularse, pueden llegar a estimular picazón e inclusive erupciones cutáneas.

Todas las personas tienen dos riñones, cada uno del tamaño más o menos de un puño. Estos importantes órganos cumplen una función elemental, al ser los responsables de filtrar los residuos de la sangre y quitar el exceso de líquidos para producir la orina.

También, cumplen con un papel primordial en la regulación de la presión arterial y son los encargados de producir algunas de las hormonas que el organismo necesita para funcionar en óptimo estado.

Conociendo que deben cumplir con algunas tareas muy importantes, no es de extrañar que surja algún tipo de anomalía en los mismos y pueda reducir en general la calidad de vida.

El principal inconveniente es que gran parte de los síntomas que advierten de alguna enfermedad renal, se muestran cuando ya está demasiado avanzada y es difícil de controlar.

Teniendo en cuenta que una evaluación a tiempo podría salvar la vida de los que padecen este tipo de enfermedades, desde hace algún tiempo se vienen comprendiendo algunos signos que podrían ser determinantes para su descubrimiento.

Estas señales podrían aparecer por otras razones, es esencial considerarlas como una razón de consulta al especialista. ¡Entérate!

1. Dolor de espalda

Los dolores de espalda son tan frecuentes que muchas personas los culpan del estrés, las malas posturas y el sobrepeso.

No obstante, no se debe quitar la posibilidad de un problema renal, sobre todo si se da en la parte baja o a un costado.

2. Fatiga

Una de las funciones renales es la de producir una hormona conocida como eritropoyetina. Esta posee la labor de apoyar al organismo en la creación de glóbulos rojos, primordiales para transportar el oxígeno a través del torrente sanguíneo.

A medida que se presenta algún tipo de insuficiencia o falla, también hay una disminución en la producción hormonal, por lo que los músculos y la mente se cansan con más fácilmente.

Al bajar los niveles de energía, las personas afectadas se sienten sin fuerzas para hacer sus actividades diarias, duermen más de lo debido y todo el tiempo se sienten débiles.

Esta condición se conoce como anemia y otra de sus causas es la deficiencia de hierro.

3. Cambios a la hora de orinar

Los riñones son los encargados de producir la orina y por eso no resulta sorprendente que los cambios en la misma sean el primer rastro de alerta de una enfermedad.

En primer lugar, los hábitos de orina pueden cambiar, siendo necesario ir más seguido al baño que de costumbre, preferiblemente en horas de la noche.

También puede pasar una urgencia por orinar, pero al llegar al baño el líquido que se expulsa es nulo o es mínimo,  sintiendo al mismo tiempo una estrechez en la parte inferior pélvica.

La orina puede dejar ver signos como: Un color más pálido o más oscuro, presencia de sangre, más espumosa o burbujeante, olor fuerte, entre otros.

4. Retención de líquidos

Por el impedimento que tienen estos órganos para trabajar cuando están enfermos, los líquidos se quedan en los tejidos del organismo y provocan inflamación en áreas como: Los tobillos, el rostro, las manos y las piernas.

Por este trastorno, también es frecuente sentir con más frecuencia una molesta sensación de pesadez e hinchazón abdominal.

5. Sensación de picor

Las toxinas presentes en el torrente sanguíneo son eliminadas a través de los riñones.

Al aparecer inconvenientes para tratar esta función con normalidad, la persona puede comenzar a sufrir una molesta sensación de comezón u hormigueo, que se extiende incluso hasta los músculos y los huesos y erupciones en la piel.

6. Cambios en la percepción del sabor y mal aliento

La acumulación de residuos en la sangre hace que la idea del sabor de los alimentos sea distinta.

De hecho, algunas personas lo sienten como un sabor metálico, mayormente al comer carne. Además, la mayoría presentan algún grado de mal aliento, que es muy difícil de eliminar.

 

Muchos de los que presentan este síntoma dejan de comer porque les resulta muy despreciable el sabor de los alimentos que ingieren.

¿Cuándo alarmarse?

Todos estos síntomas deben ser una razón de consulta médica, indistintamente de su origen. Para exaltar las señales de alerta sobre un posible problema en los riñones es esencial considerar los elementos de riesgo que se tienen, así como la recurrencia de estos síntomas.

Si dos o más de ellos aparecen y desaparecen constantemente, o no desaparecen a pesar de darles otros cuidados, lo mejor es considerar una evaluación médica.