Dios te bendecirá en el lugar mismo de tus aflicciones

 

Señor todopoderoso, en tus manos esta nuestro destino.

Tu nos escogiste desde antes de la fundación del mundo, nos has dado el privilegio de rodearnos de bendiciones muchas de las cuales no entendemos o a veces las cosas de la vida nos ciegan tanto que no alcanzamos a entender las maravillas que has puesto en nuestro camino.

Por eso venimos hoy ante ti, porque a veces lo cruel de la prueba nos confunde y no sabemos si el camino tomado fue el correcto, o si las decisiones hechas fueron las mejores.

Tu traes a nuestro corazón tu palabra que nos promete que todo obra para bien para aquellos que te aman, que nada nos podrá separar de tu amor, y que a pesar de nuestras fallas y fracasos, de nuestras debilidades y malas decisiones tu estas con nosotros.

Mientras nuestros corazones sigan humillados ante ti reconociendo que no somos nosotros, sino tu misericordia la causante de nuestra vida y de nuestra paz.

Todo el éxito que nos rodea viene de ti, y hoy entendemos que el fracaso es solo un momento de meditación, un tiempo de espera, de recapacitar en nuestros caminos, y que después del fracaso, viene sabiduría, paz, madurez, y más bendición.

 

Dios mío, para la persona que ha llegado a este lugar de corazón sincero buscando una respuesta a su situación personal, yo te pido que en este momento le des esa paz sobrenatural que solo tú puedes dar.

Muéstrale también que hoy lo que importa no es el hecho de si la decisión tomada es o no la correcta, o de que si el resultado de sus acciones trajo fracaso, el enojo, y el rechazo de las personas.

Lo mas importante hoy es reconocer que no se puede continuar en el camino alejados de ti.

Que las bendiciones que nos has dado son importantes, y la relación con las personas que nos aman es prioritaria antes que cualquier bien material.

Dale el valor a quien lo necesite, de humillarse y pedir perdón. Ser humilde y enfrentar las consecuencias es algo que tu Dios mío bendices.

“Humíllense bajo la poderosa mano de Dios y El los exaltará, dice tu palabra”.

Que esta exaltación venga acompañada de paz, perdón y armonía en la vida familiar y financiera de la persona que lo necesita. Te lo pedimos en EL Poderoso Nombre de Jesús.

Escrito por Hermes Alberto Carvajal