La Importancia De Ser Agradecidos

ser agradecidosCuando lo piensas, la vida es realmente un regalo de Dios. Todos podemos estar agradecidos por ello. Sin embargo, es fácil sentirse agradecido cuando las cosas van bien, pero ¿qué pasa en los momentos de dificultad? ¿Cómo se puede estar agradecido entonces?

La respuesta está en tener un corazón agradecido. Ser y permanecer agradecidos requiere un esfuerzo constante; no es algo que ocurra de forma natural, pues cuando surgen circunstancias difíciles, es fácil centrarse en lo que no tenemos en lugar de en lo que sí tenemos.

Es decir, cuando damos las cosas por sentadas, es un indicador de que necesitamos reenfocar nuestros esfuerzos en mantenernos agradecidos y pedirle a Dios que llene de más gratitud nuestros corazones cada día.

Cómo sé que es necesario tener un corazón agradecido, he aquí algunos consejos para mantener ese espíritu de agradecimiento, incluso cuando las cosas se ponen difíciles:

¿Qué es ser agradecidos?

Un corazón agradecido es un corazón que agradece y aprecia lo que tiene en su vida, independientemente de que tenga o no todo lo que desea. También una persona con un corazón agradecido:

  • Se centra en lo positivo y no se deja agobiar por lo negativo.
  • Un corazón agradecido es también un corazón humilde.
  • Reconoce sus propias limitaciones y debilidades y no es orgulloso ni arrogante.
  • Un corazón agradecido es un corazón abierto. Está abierto a recibir amor, a recibir las bendiciones inmerecidas que Dios nos da cada día. Está abierto a dar amor y compartir las bendiciones.
  • Es un corazón que no se cierra a los demás ni al mundo que le rodea.
  • Un corazón agradecido es un corazón alegre, positivo y esperanzado. Es un corazón que no se centra ni se detiene en lo negativo porque confía en Aquel que le amó primero. Si las cosas que van mal, sabe que le sirve a un Dios que tiene absoluto control de la situación y es un Dios de poder.

Aclamad a Jehová, porque él es bueno;

Porque su misericordia es eterna.

 1 Crónicas 16:34

 

  • Un corazón agradecido reconoce el esfuerzo de los demás.
  • No olvida a aquella persona que lo ayudó cuando estaba en apuros.
  • Cuando tenemos un corazón agradecido, somos más
  • Es un corazón que reconoce la dicha de despertar cada día y aprecia las cosas buenas y malas de la vida. Porque lo malo que nos sucedes, tiene también un propósito.

Aleluya.

Alabad a Jehová, porque él es bueno;

Porque para siempre es su misericordia.

Salmo 106:1

No te compares con los demás, eso no es ser agradecidos

La comparación afecta negativamente tu gratitud. Es decir, compararse con otros es una de las peores maneras de mantenerse en un estado de gratitud. Te coloca en un espacio negativo y no te permite apreciar lo que tienes.

Tristemente, es fácil dejarse llevar por la comparación con los demás. Siempre habrá alguien que tenga más que tú y alguien que tenga menos que tú. Compararnos con los demás forma parte de la naturaleza humana, pero hay que tener cuidado con esos pensamientos.

Amigo, amiga seguidora de esta página, si te encuentras comparándote con los demás, trata de detener esos pensamientos y céntrate en lo que tienes en tu vida. En lo misericordioso que nuestro padre ha sido contigo.

Recuerda que las dificultades forjan el carácter.

Las experiencias que tienes en la vida, tanto las buenas como las malas, te afectan mucho. La mejor manera de convertir las circunstancias difíciles en oportunidades para la gratitud es recordar que te proporcionan una oportunidad para construir el carácter.

Si la vida fuera fácil y nada saliera mal, nunca experimentarías realmente lo mucho que puedes crecer y aprender de las experiencias desafiantes. Los retos te dan la oportunidad de aprender y crecer como persona, y te ofrecen la posibilidad de descubrir cosas nuevas sobre ti mismo.

Asimismo, te ofrecen la oportunidad de descubrir cosas nuevas sobre las personas que te rodean. Una situación difícil no es una oportunidad para revolcarse en la tristeza o la ira. Tampoco es el momento para cuestionarle a Dios sobre por qué te pasó esto a ti. Por el contrario, debemos ser agradecidos en todo tiempo. No hay bien que por mal no venga, o como está escrito en las Escrituras:

«Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para vosotros en Cristo Jesús».1 Tesalonicenses 5:18

Debemos ser agradecidos en toda circunstancias, ya que es un acto de fe. Jesús nos dice que demos gracias en todo, porque Dios requiere que confiemos en Él y que pongamos nuestra esperanza en cosas que, quizás, no podamos ver, pero estamos seguros de que son verdaderas.

Cuenta tus bendiciones, razones para ser agradecidos

La clave para mantener un corazón agradecido es contar activamente tus bendiciones. Es fácil caer en la rutina de centrarse sólo en lo negativo, así que debes hacer un esfuerzo consciente para detenerte y contar tus bendiciones.

Esto se puede hacer de varias maneras, pero es importante que lo hagas con regularidad.

  • Puedes empezar el día con una práctica de gratitud, la oración.
  • Crea una lista de agradecimiento.
  • Puedes llevar un diario y escribir todas las cosas por las que estás agradecido.
  • Comparte tu gratitud con los demás.
  • Programa un recordatorio en tu teléfono u ordenador.

  • Puedes planificar una actividad con otras personas centrada en la gratitud. Por ejemplo, puedes coordinar una hora para dar gracias a Dios por las bendiciones que han recibido y por las que inmerecidamente vendrán.

  • Establece la intención de practicar la gratitud a lo largo del día.

Hay muchas formas diferentes de practicar la gratitud, pero es fundamental que lo hagas con regularidad. Pero, hagas lo que hagas, asegúrate de mantener tu corazón centrado en Jesús.

Conclusión

Cuando lo piensas, la vida es realmente un regalo. Todos podemos estar agradecidos por ello. Es fácil sentirse agradecido cuando las cosas van bien, pero ¿qué pasa en los momentos de dificultad? ¿Cómo se puede estar agradecido entonces? La respuesta está en tener un corazón agradecido.

Ser y permanecer agradecido requiere un esfuerzo constante; no es algo que ocurra de forma natural. Cuando surgen circunstancias difíciles, es fácil centrarse en lo que no tenemos en lugar de en lo que sí tenemos. Cuando damos las cosas por sentadas, es un indicador de que necesitamos reenfocar nuestros esfuerzos en mantenernos agradecidos y traer más gratitud a nuestros corazones cada día.

El día que sientas que pierdes de vista la gratitud, detente, respira y recuerda las cosas por las que realmente tenemos que ser agradecidos. Dios es bueno.