Oración pidiendo dirección y guianza. 

Amado Dios, Señor grande, bueno, Dios todopoderoso. Gracias Señor quiero darte oh Señor.

Reconozco tu poderío, que todo lo puedes; reconozco tu sabiduría, que todo lo sabes; por esto pido tu dirección en este día.

Tú conoces el pasado, el presente, y aún más allá, tú conoces nuestro futuro pues todo lo ves. Por eso te entrego todos mis planes y mis proyectos.

Que todo lo que emprenda pueda ser guiado por ti. Que me permitas tomar decisiones sabias, escuchando tu voz y dejándome guiar por ti.

Deposito en tus manos mi familia, que puedas proveer cada día sus necesidades; que seas su sustento y guíes sus pasos por senderos de victoria. Guarda su salir y su entrar, líbralos del mal.

Que mis planes todos puedan traer no solo bienestar a mi vida y a los míos, pero que también pueda bendecir a todos los que me rodean. Que tu gracia se expanda más allá de mis planes, y que pueda yo ser un canal de bendición a otros.

Hermoso es contar con tu compañía. Saber que donde sea que este allí me cuida tu mano ponderosa y me guía tu amor eterno.

Gracias por lo que me das cada día; que pueda yo usarlo para hacer bien a otros. Que pueda abrir mis ojos a la necesidad de los demás, siendo sensible a ellas.

Guía mis caminos, corrige mis pasos, guarda mi corazón, endereza mis sendas cada día.

Es en el Nombre de tu Hijo Jesús que pido y espero estas cosas, amén.

Nota importante:

Nunca temas confiar en Dios con todo tu Corazón. Es una gran verdad también que EL te ha dado inteligencia, sabiduría y experiencia, y además El puede darte más sabiduría si tu se la pides, aun así, jamás debes de caer en el error de solamente “confiar en ti mismo”.

El Rey David, cuando peleó contra Goliat, caminó firmemente a la batalla confiando en la experiencia y destreza que el tenia el manejo de la honda, el arma sencilla que le ayudó a vencer, pero mucho antes de eso el declaró su total confianza en el Dios todopoderoso y el mismo dijo que enfrentaría al gigante Goliat en el Nombre del Dios de los ejércitos. Aprende del Rey David y enfrenta tus retos en el Nombre de Jesús.
Amén