Secretos Para Tener Éxito En Tus Finanzas

¿Quién no tiene problemas financieros? Las deudas y los compromisos ocupan gran parte de nuestros esfuerzos, incluso nos pueden quitar el sueño, dañando nuestra salud. Es más, me atrevería a decir que «chupan» nuestras vidas, hasta el punto de descuidar otras áreas que son realmente importantes, como nuestro tiempo devocional, nuestros hijos, familiares y amigos.

Tener dinero NO ES MALO. Lo importante es saber dónde está tu corazón, pues la forma en la que manejas tus finanzas habla mucho de quién en verdad eres y de lo que realmente está en tu corazón.

Te recuerdo que el dinero que obtengas debe servir de bendición para ti y para otros. Es decir, no esperes a tener MUCHO DINERO para bendecir a los que te rodean, pues tú puedes bendecir a los demás con lo poco tienes y también ofreciendo tu tiempo. Pero claro, teniendo en cuenta que,

«Cada uno debe dar según lo que haya decidido en su corazón, no de mala gana ni por obligación, porque Dios ama al que da con alegría.» 2 Corintios 9:7

Es más, esta es la única regla para poder recibir algo del Señor, pues es mejor dar que recibir. Haciendo esto, los que creemos en Él, imitamos el carácter de Cristo.

«Con mi ejemplo les he mostrado que es preciso trabajar duro para ayudar a los necesitados, recordando las palabras del Señor Jesús: “Hay más dicha en dar que en recibir”»». Hechos 20:35

Así que, aunque recibir ha sido más natural para ti que dar, hoy te invito a reproducir el carácter de Cristo,

«El que es generoso prospera; el que reanima será reanimado”. Proverbios 11:25 

El amor al dinero, la raíz de todo mal

No solo el rico es quien le tiene amor al dinero: el pobre también ama el dinero, pues sueña con algún día poder tenerlo. Esto no es malo, es bueno. Pero siempre y cuando recuerdes que tu meta es honrar a Dios en todo, sobre todo, con tu dinero.

La Biblia dice: «Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas». Mateo 6:33

Dios quiere que le busques primero a Él, en todo tiempo. No solo en tristeza y desesperación, también en nuestros tiempos de bonanza.

Por ejemplo, Abraham fue un hombre realmente rico, pero su corazón, y todos sus sentidos pertenecían al Señor. Tanto así que vemos como obedeció ciegamente cuando tuvo que ofrecer la vida de su hijo en sacrificio.

Luego podemos ver cómo Abraham fue bendecido. Lo mejor de todo es que Dios quiere también bendecirte a ti en estos momentos. Él lo ha prometido:

«Que también te dé la bendición de Abraham, a ti y a tu descendencia contigo, para que tomes posesión de la tierra de tus peregrinaciones, la que Dios dio a Abraham.» Génesis 28:4

Así es que hoy te vamos a ayudar a ser bendecido. No es complicado, solo debes seguir los siguientes consejos que te permitirán poner en orden tus finanzas. Dios es orden, por lo que debes poner bajo control tu dinero. Este no debe tenerte a ti bajo su control. PERO NO SOLO ESO, al final te dejamos un vídeo que será de mucha bendición para tu vida, no dejes de verlo.

8 Pasos para tener éxito en las finanzas

1. Define éxito

No hablo de querer retirarte a una edad temprana. Dios nos mandó a trabajar mientras tengamos fuerzas para hacerlo, ya que el trabajo ciertamente dignifica al hombre.

Pero ¿qué puede significar el éxito en tu vida?

Puede ser pagar la educación de tus hijos, salir de una deuda, comprar una casa, etc. Es más, podrías combinar estos tres anhelos.

Definir lo que te gustaría hacer con tu dinero podría mantenerte enfocado en tu meta. Además, te evitaría desviar tus recursos hacia cosas que realmente no tienen importancia, como las rebajas en el mall.

2. Establece un presupuesto

Aunque esta es una tarea poco común en las personas, crear un presupuesto te ayuda a alcanzar el éxito financiero. Estar organizado te permite hacer muchas más cosas, incluyendo ayudar al prójimo, dar ofrendas y no desviarte de tu objetivo financiero.

Inicia estableciendo tus gastos fijos (pago agua, luz, hipoteca, etc.) Lo que queda es la cantidad que vas a destinar a otros gastos variables como ahorros, pagos de deudas, etc.

Recuerda el versículo que dice: «Si alguno de vosotros quiere construir una torre, ¿acaso no se sentará primero a calcular los gastos y ver si tiene dinero para terminarla? No sea que, una vez puestos los cimientos, si no puede terminarla, todos los que lo vean comiencen a burlarse de él, diciendo: ‘Este hombre empezó a construir, pero no pudo terminar’». Lucas 14: 28 – 30

 3. Acostúmbrate a tener un fondo de emergencia

El fondo de emergencia es poco común, sobre todo, en los latinos. No estamos acostumbrados a guardar dinero para cubrir gastos de vida durante unos tres o seis meses, si se presenta el caso en el que no podemos trabajar.

Aunque esta es una idea y una costumbre brillante para que puedas mantenerte a flote, la verdad es que la gran mayoría no utiliza este recurso y terminamos enterrados en deudas.

No se trata de la situación, pues tu Dios es mucho más grande que la crisis o cualquier situación que se nos presente. Es seguir estos consejos para vivir una vida plena y próspera.

4. Paga tus deudas

«Los malvados piden prestado y no pagan, pero los justos dan con generosidad».  Salmos 37:21

Se supone que si tomas una cantidad de dinero prestada es porque tienes los medios para hacerte responsable de saldar esa deuda. El problema radica cuando surgen imprevistos y, aunque no sea tu intención, quedas mal.

Pero ¿sabes qué? Dios no te hará pasar vergüenza. Si has puesto tus planes delante de Él antes de embarcarte en la peligrosa aventura de un préstamo, estás bajo su protección, confía en Él.

Si eres como era yo, consultando con el Señor mis planes, pero no esperaba confirmación, rápido me embarcaba en cualquier aventura financiera, y me iba bastante mal.

Además, «En la multitud de consejeros está la sabiduría». Proverbios 11:14.

Consulta con tus amistades capacitadas en el tema, puede que Dios te hable a través de ellos.

Por lo tanto, no olvides este mandato, paga tus deudas a tiempo:

«Pagad a todos lo que debéis: al que tributo, tributo; al que impuesto, impuesto; al que respeto, respeto; al que honra, honra».

Romanos 13:7

5. Ama tu trabajo

No hagas las cosas por hacerlas, hazlas como si fueran para Dios. Por lo que no seas perezoso, pues pasarás hambre, según podemos ver en Proverbios 19:15.

A partir de hoy, vas a echarle ganas a todo lo que hagas, aun sea un trabajo sencillo, lo harás bien para el Rey de reyes.

«El que hace bien su trabajo, estará al servicio de reyes y no de gente insignificante». Proverbios 22: 29

6. No te endeudes ni seas fiador

«Hijo mío, si das fianza por tu amigo o te haces responsable de un extraño, 2 tú solo te pones la trampa: quedas atrapado en tus propias palabras. 3 Para librarte, hijo mío, pues estás en las manos de otro, haz lo siguiente: trágate el orgullo y cóbrale a tu amigo. 4 No te duermas, no te des ni un momento de descanso; 5 huye, como un venado del cazador; huye, como un ave de la trampa». Proverbios 6: 1-3

El mismo versículo te da la solución en el caso de que caigas en la trampa: “trágate tu orgullo y cóbrale a tu amigo”. 

Yo en ocasiones he sido fiador de algún familiar. Pero las pocas veces en las que lo he hecho es para ayudar en un grave problema y sabiendo que ese dinero lo estoy dando por perdido.

Es decir, preparo mi mente sabiendo que mi tranquilidad está en que ayudé a resolver ese problema de salud o ese problema que le robaba la paz a mi hermano, pero en mi interior estoy preparado para hacer esos pagos si se presenta el caso, pues ya la Biblia me lo advirtió.

Si no puedo absorber la deuda de mi hermano, no me meto en eso, pero sí, sí oro incesantemente para que Dios le abra una puerta.

7. Ahorra tu dinero e invierte

Ahorra aunque no sea tu costumbre:

«Mira la hormiga, perezoso; fíjate en lo que hace y aprende la lección: aunque no tiene quien mande sobre ella ni quien le diga lo que debe hacer, asegura su comida en el verano, la almacena durante la cosecha. Proverbios 6: 6-8 

8. Huye de los pecados financieros:

Los pecados financieros son la avaricia, la codicia y la envidia. Aléjate lo más que puedas de ellos.

Ahora te invito a RECIBIR esta bendición a través de este video. ¡NO TE LO PIERDAS!


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