Señor, ayúdame en el Nombre de Jesús

Eterno Señor, el sueño ha terminado, tu luz preciosa ha comenzado a asomarse por el horizonte y la naturaleza indica que es hora de un nuevo comienzo, un nuevo periodo por afrontar.

Amado Dios, hoy quiero mostrarte mi más sincero agradecimiento por cada minuto y cada regalo que me entregaste en los pasados días, así mismo quiero agradecerte por tu paz, tu misericordia y por mi felicidad.

Padre Eterno, eres mi proveedor, antes de pedirte ya tú sabes lo que mi vida necesita, me has entregado cada cosa que necesito para poder estar bien, gracias. Señor, resguárdame en tus brazos a mí y a cada ser que amo, sígueme brindando el pan de cada día y guía mis pisadas por senderos de amor y gracia.

Es maravilloso estar convencidos y resguardados porque reposamos en tu presencia. Ruego a ti para que en estos próximos días permanezcas en mi corazón y que tu favor no se separe de mi lado.

Glorioso Rey, a partir de hoy deposito toda mi existencia, las personas que amo, mi casa, mis anhelos y labores en tus brazos. Sé tú socorriéndome para poder ver materializados mis deseos así como también te pido que me ayudes a cumplir cada tarea que me es demandada.

Dios, dirige nuestros pasos por caminos de gracia, triunfo y resguardo. Te ruego señor que cuides cada área de nosotros, tanto interna como externamente, enséñanos a siempre actuar de buena fe sin esperar nada a cambio y quita de nuestras vidas todo aquello que no sea de agrado para ti.

Señor, te suplico que tu amor pueda verse testificado aquí en la tierra y en cada persona que aquí habita, abraza al que está triste, cura al dolido y coloca ilusiones en quien pensó que ya no podría más.

Bendito Padre, todos mis miedos los he dejado a un lado para descansar plenamente en ti. Dirige mi vida y regálame días de abundancias, Amen.