Soy Una Persona Común, A Quien Ama Un Dios Extraordinario

Soy como todos, soy un simple humano;
al igual que todos, muchas veces me he descarriado.
Te falle a ti e hice una y otra vez lo malo.
Me fui tras mis deseos y me solté de tu mano.

 

Lo admito, anduve en valles de tiniebla y maldad,
perdido en medio de la tristeza y la soledad;
me sentí confundido por lo grande que fue mi infidelidad
y no sabía cómo hallarte, pues en mi alma había frialdad.

 

Pero tu gracia fue más grande que toda mi maldad,
me levantaste nuevamente mostrándome tu fidelidad.
Desde lo alto encendiste una luz que arrasó con mi oscuridad
y me dijiste que tus planes son perfectos, eternos y son verdad.

 

Muchos me hablaron, mas no los quise oír;
por mi voluntad y mi maldad en ese tiempo me moví.
Fue muy terrible, por dentro sentí que morí,
hasta que me rescataste y así a tu verdad volví.

 

Mi rebeldía fue inmensamente grande,
no quise hacer caso, ni mucho menos oír a nadie.
Aunque tú en esos momentos me hablaste,
fui yo el que se descarrió como nadie…

 

Pero tu amor fue mucho más grande que mis pecados.
Tu fidelidad mucho más maravillosa que todo el amor experimentado.
Tu presencia me trajo la paz que se me había acabado
y tu amor me llenó más de lo que había esperado.

 

Fuiste Tú, quien a pesar de mi maldad, no dejó de amarme
en esos momentos, por ese gran amor terminé por quebrantarme
ya no quise nunca más volver a revelarme,
y prometí que durante todos mis días yo iba a buscarte, pues tu gran amor a mí me mostraste… De la oscuridad me rescataste.

 

No entendía nada, pero todo me explicaste
y una gran lección en aquel momento llegaste a darme:

 

Me hiciste saber que tu amor es incomparable y la prueba esta en la cruz.
Esa es la prueba de tu inmenso amor por nosotros, oh Jesús.
Por amor a nosotros, al mundo viniste,
y con tu inmenso amor a la muerte venciste.
Te despojaste de tu grandeza y como humano naciste
para salvarnos del pecado y quitar la condena que existe,
por lo cual te coronaron en gloria y hoy eres Señor sobre todo lo que existe.

 

By: Cristian Flores


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