Alabado Seas, Señor, tu nunca me has abandonado

¡Oh Majestuoso Redentor y dador de la vida eterna! Te adoro y exalto tu maravilloso nombre con toda mi vida, no hay nadie como tú, para ti sea la gloria y honra por los siglos de los siglos, tu poder es extraordinario, tus milagros me llenan de asombro y hacen que mi fe crezca más en ti, cada uno de tus prodigios invaden mi ser de amor y pasión.

“Alabado sea tu Santo Nombre Fiel Señor” tú eres el Rey de Reyes y Señor de Señores, el Alfa y el Omega, aquel que muestra su bondad a todo aquel que le busca en intimidad, sé que tu misericordia siempre estará dentro de mi corazón.

Padre, desde ahora quiero que seas mi Salvador, mi protección, mi guardador.

Sé que el triunfo me pertenece cuando estoy junto a ti, tú me llenas de fortaleza para no desmayar. Mi Dios, en tus caminos hay tantas cosas hermosas, no quiero separarme de ti, enséñame el verdadero sendero Señor, aquel que lleva a la vida eterna y no a la perdición.

Las promesas de Dios para ti son irrevocables, así que lo que te prometió cumplirá.

¿A dónde podríamos ir sin ti? tu dulce palabra nos enseña que tú conoces perfectamente al ser humano, sabes cómo hacernos feliz aun en medio de las adversidades o dificultades, no somos absolutamente nada sin tu amor, nuestra vida estaría perdida si tú no guiaras nuestros caminos.

“El Señor cumplirá en mí su propósito.”
Salmos 138:8

Bendito es tu nombre mi Señor, a través de esta oración deseo en mi corazón el poder entregarte mi vida a tu servicio, quiero ser un instrumento para tu obra, quiero ser un canal de bendición para todas esas personas que aún no han conocido de ti. ¡Concede mis peticiones Amado Dios!

Aún en tu peor momento,

Aún en tu peor momento, Dios tiene un plan para darte futuro.

Adorado Padre Celestial, diariamente puedo sentirte trabajar a mi lado, no hay problema que tú no puedas vencer,

¿Quién contra ti? Tuyo es el poder y la autoridad.

Señor, quiero agradecerte porque tú siempre estas atento a mis oraciones y sé que tu tiempo es perfecto, ayúdame a tener paciencia para poder esperar cada una de las bendiciones que tú tienes preparadas para mí. ¡Amén!