7 cualidades de un hombre conforme al corazón de Dios

Hay muchas maneras de describir a un hombre conforme al corazón de Dios. Es amable, gentil, reflexivo, valiente, decidido, de corazón tierno y compasivo. Aunque estas palabras no sean las primeras que vienen a la mente al describir a un hombre, todas son cualidades de un hombre según el corazón de Dios.

Los hombres que son según el corazón de Dios viven con un propósito y entregan sus vidas para mejorar las de los demás. Son personas que entienden su valor en el mundo y lo especiales que pueden ser.

Un hombre, según el corazón de Dios, entiende lo que significa amar a los demás desinteresadamente y no solo para beneficio personal. Hay algo que tiene un hombre según el corazón de Dios, que atrae a la gente hacia él. Veamos cuáles son estas 10 cualidades:

Un hombre según el corazón de Dios es respetuoso.

El respeto es una de las cualidades más importantes de un hombre según el corazón de Dios. Un hombre con esta cualidad se respeta a sí mismo y a los demás. No se pone por encima de nadie ni los degrada. Tampoco los trata como si fueran menos que él.

Un hombre según el corazón de Dios reconoce que todos tienen algo que enseñarle. Tiene además al Espíritu Santo, quien lo ayuda a discernir, a escoger lo bueno y desechar lo malo.

Un hombre, según el corazón de Dios, es el primero en levantar a su prójimo y el último en derribarlo.

Un hombre conforme al corazón de Dios es digno de confianza.

Ser un hombre según el corazón de Dios significa ser una persona digna de confianza. Un hombre con esta cualidad no busca beneficiarse de los demás siendo deshonesto. Todo lo contrario, sabe que la confianza es un don, por lo que es discreto y no juzga a la primera.

Un hombre según el corazón de Dios no traiciona la confianza de sus amigos y mantiene su palabra. Un hombre con un corazón así, es alguien en quien los demás pueden confiar y en quien pueden apoyarse. Ser digno de confianza requiere valor porque significa exponerse y ser vulnerable.

Un hombre de Dios es resistente.

Un hombre, según el corazón de Dios, entiende que la vida es dura. Aunque entiende las dificultades de la vida y cómo pueden desafiarlo, es resistente. El hombre conforme al corazón de Dios no deja que la vida lo derribe. Se levanta cuando lo derriban y se sacude el polvo.

Un hombre con esta cualidad es alguien que quieres que esté de tu lado en tiempos difíciles. Él es capaz de manejar los tiempos difíciles y salir transformada en una persona más fuerte.

Un hombre conforme al corazón de Dios es responsable.

Un hombre según el corazón de Dios entiende la importancia de ser responsable. Sabe que es consciente de sus acciones y de las decisiones que toma. No es descuidado, sino que piensa bien las cosas en el futuro y en el impacto que sus decisiones tendrán a largo plazo.

Sin duda, es una persona con la que se puede contar, pues es responsable.

Es receptivo.

Un hombre, según el corazón de Dios, es receptivo a lo que ocurre en el mundo que le rodea. No juzga ni es superficial en sus pensamientos. Más bien, escucha a los demás y aprende de sus experiencias.

Un hombre que agrada a Dios no se limita a escuchar los pensamientos superficiales, sino que intenta comprender las emociones y los sentimientos que acompañan a esa forma diferente de pensar.

Un hombre según el corazón de Dios no es solo un hombre de palabras, sino también un hombre de acción. No se limita a reflexionar en las personas y experiencias del mundo, sino que actúa sobre ellas y hace algo al respecto.

Un hombre con un corazón igual al de Dios es firme.

Un hombre con un corazón agradable a nuestro Dios, no se deja llevar fácilmente por las opiniones de los demás. Más bien, tiene claro lo que dice la Biblia, lo cual le permite ser sabio a la hora de ser desafiados por otros.

Un hombre que ama a Dios no deja que las palabras y acciones de los demás lo derriben. Por el contrario, las utiliza para hacerse más fuerte y más firme en sus creencias.

Un hombre según el corazón de Dios es virtuoso.

Un hombre que agrada con corazón a Dios es virtuoso. Es una persona buena que no sucumbe a la tentación y al mal que hay en el mundo.

Un hombre así no tiene que tener mucho dinero o poder para hacer el bien. En cambio, hace el bien con lo que tiene.

Un hombre conforme al corazón de Dios no es perfecto, pero se esfuerza por hacer lo que es correcto y hacer el bien que puede en el mundo para la gloria y honra de su Santo Nombre.

Conclusión

Dios es amor y los que son llamados según su propósito también mostrarán amor. No podemos esperar que un hombre según el corazón de Dios sea falso, egoísta o cobarde. Los hombres, según el corazón de Dios serán auténticos, valientes, amorosos y tendrán integridad. También tendrán humildad, autocontrol y serán generosos.

Un hombre según el corazón de Dios es alguien a quien te gustaría conocer.