Hoy Dios te dice: “Levántate”

“Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen” (Juan 10:27). No puedes perderte porque si eres Su oveja, reconocerás Su voz cuando Él te llame. Para nuestra dicha, aunque no lo merezcamos, Dios nos seguirá hablando hasta que escuchemos y obedezcamos Su Palabra.  Él Siempre será nuestra roca sólida. Aprende a escucharle cuando Él te dice: “Levántate y sígueme”.

Quizás en un principio no tengas la menor idea de lo que está pasando en tu vida, ya que planeas una cosa y como resultado obtienes otra. Imagina, tienes planeado ir a una universidad, y de repente te ves obligado u obligada a cambiar de planes; así como de trabajo, casa, etc.

¿Sabes por qué? Porque los planes de Dios son mucho mejor que los nuestros y cuando Él te dice, “Levántate”, tienes que hacerlo. Incluso cuando crees que no está funcionando, estás aprendiendo, estás creciendo, estás un paso más cerca de verlo.

Cuando lleguemos al final de la vida, nada será más decepcionante que pensar: “¿En qué me habría convertido si no hubiera dejado que el miedo me detuviera, si no hubiera escondido mi talento como aquel siervo en la Parábola de los Talentos de Jesús”? La vida es corta, así que levántate y usa los dones que Dios ha puesto en ti. Aprovecha al máximo este día. No dejes que el miedo te detenga.

Sin embargo, para esto has de ser paciente. Nuestro Señor nunca tiene prisa. Confíe en su perfecta sincronización. ¡No te rindas!  Temprano en las mañanas busca al Señor, lee las Escrituras como si se tratase de tu pan diario de cada día.

Escucha reverentemente lo que Dios te dice hoy:
“¡Levántate, yo te lo ordeno!
¡Camina, que yo te lo mando!
No temas, porque yo te aseguro que eres mi hijo y no debes temerle ni a nada ni a nadie.
He derramado en ti poder; he puesto en ti las fuerzas, Con tus propios ojos verás en este mes grandes milagros.

 

Si escuchas, crees y obedeces mi Palabra, y si eres valiente, ESCRIBE AMÉN