Súplica para tener una jornada excelente en las manos de Dios

Mi Glorioso Redentor y Padre Amado, quiero agradecerte porque desde muy temprano puedo ver cómo me socorres en esta jornada que está por venir.

Gracias porque todo lo bueno que me pasa proviene de ti, tú me resguardas en todo momento y en todo lugar, el triunfo me pertenece aun en medio de las adversidades.

¡Alabado sea tu nombre!

Amado Padre, enséñame a obrar en medio de tu voluntad, permite que tu gozo invada todo mi ser y que con un corazón abierto me disponga a cumplir cada uno de los mandamientos de amor que están en tu palabra.

Dirige mis senderos ¡Oh Padre Celestial!, lléname de inteligencia para ser prudente en cada una de las acciones que deba ejecutar.

Soberano Dios, mientras más pasa el tiempo más anhelo pedirte que te fortalezcas en mí, quita las debilidades, alumbra mis senderos con tu misericordia y bondad.

El Señor tu Dios es el que va contigo; no te dejará, ni te desamparará.”
Deuteronomio 31:6

Padre Eterno, tu nombre merece toda la gloria y toda la honra por los siglos de los siglos, te has convertido en el fundamente que le da el sentido a mi vida. ¡Gracias! Porque tú no permites que nada, ni nadie me haga daño, tú me resguardas de todo lo que quiere alejarme de tu Santa Presencia, mi vida te pertenece solo a ti.

Bendito Padre Celestial, en tus brazos de amor coloco todo lo que en esta jornada deba suceder, tú conoces perfectamente lo que nuestras vidas necesitan, tú más que nadie sabe cómo hacernos felices.

El éxito empieza cuando decides poner en primer lugar a Dios.

Mi Señor, tú eres el creador de todas las cosas, por eso ¡Te Alabo! Colma mi vida de tranquilidad y fortaleza para siempre permanecer firme sobre la roca que es CRISTO JESÚS.

Mi Señor, te ruego que llenes de gracia y misericordia a cada persona que amo, protégelos y nunca permitas que se aparten de tus caminos, enséñalos a que se amen los unos por los otros así como tus los amas a ellos, que en nuestra casa reine la paz y el gozo que proviene de ti. Te pido prosperidad y abundancia sobre todos nosotros en el Nombre de Jesús. Amen.