Oración por un día de victoria

Amado Dios, tú que me escogiste desde el vientre de mi madre y que conoces hasta el mas profundo de mis pensamientos.

Tu que has sido el arquitecto de mis sueños y que me has llenado de bellos sentimientos, tú y solo tú tienes el poder, el amor y la paciencia para llevar mi vida a un lugar seguro, y sé que, aunque atraviese por el valle de la muerte no he de temer mal alguno, tu me ayudarás, tu estás siempre conmigo.

En este día vengo a ti confiado, y que porque me conoces bien estarás pendiente de cada una de mis necesidades.

Tú sabes que en mi debilidad e imperfección humana hay tiempos en que mi alma desfallece, pero a pesar de que mis propias emociones se confunden y quieren engañarme, esta fe y convicción que llena mi alma me dicen que tu me ayudarás a vencer y a estar firme en momentos de tormentas, aunque se puedan escuchar como truenos amenazadores las mentiras enemigas, la verdad que has depositado en mi será mas fuerte.

Soy vencedor, soy valiente, me pararé firme, hoy será un día de victoria, un día diferente.

Será un día provechoso en el que reinará tu palabra trayendo el fruto que has prometido, derramando bendición en mi hogar, quitando toda división en mi familia, prosperando mi trabajo, librándome de lenguas asesinas.

Hoy es un día de alabanza, día de gozo, no hay fuerza del mal que pueda derrotarme y huirán de mi los ejércitos de maldad que quieran atacarme.

Tú has mandado ángeles resplandecientes que guarden mi camino, tu cuidas mi pie de tropezar, me libras de ser atrapado en oscuridad, me proteges de las trampas escondidas, con tus alas me cubres, bajo tu sombra y tu cuidado vivo.

Y yo sin merecerlo, pero tu me has dado mas de lo que he pedido.

Hoy es un día maravilloso, me has demostrado una vez más que me amas y que en las buenas y en las malas, sigues siendo mi Dios, y mi mejor amigo.

Escrito por Hermes Alberto Carvajal